ACTIVIDADES PRESENCIALES CADA 15 DÍAS

ACTIVIDADES PRESENCIALES Y PASES CADA 15 DÍAS - VER

30 septiembre 2022

LA PAZ DENTRO DE TÍ

  El duelo preparatorio de Jesús - Podcast

El Maestro Jesús dijo a sus discípulos más próximos en los momentos anteriores a su detención: “La paz les dejo, mi paz les doy; yo no se la doy como la da el mundo. No se turbe su corazón ni tengan miedo”. Juan 14:27

 

 LECTURA ARMONIZACIÓN

La paz comienza en nosotros por nosotros. Los pacificadores son aquellos que aceptan en sí el fuego de las disensiones, de modo a extinguirlo con los recursos de la propia alma, donando tranquilidad a todos los que compartan la marcha.” (Emmanuel/Caminos de Vuelta – Ante la Paz).


Que la paz del mundo sólo será garantizada cuando cada uno, manteniendo la paz dentro de sí, adopte por conducta la ternura y la mansedumbre, únicos remedios eficaces contra la violencia, y capaces de eliminar de su comportamiento toda actitud descortés para con el prójimo.


Por esas máximas, Jesús hace de la ternura, de la moderación, de la mansedumbre, de la afabilidad y de la paciencia, una ley. Condena, por consiguiente, la violencia, la cólera y toda expresión descortés de que alguien pueda usar para con sus semejantes”.


La paciencia nos da la serenidad capaz de hacernos ver que, a la par del sufrimiento, hay un gran número de bendiciones, dádivas y compensaciones que emanan del Padre, ante las cuales nuestros dolores pasan a ser más pequeños y menos significativos.


Jesús, que nada tenía que pagar, sufrió mucho más que cada uno de nosotros que, al contrario, tenemos mucho que expiar de nuestro pasado. Mayor ejemplo de paciencia no se ha conocido.


Jesús fue la paciencia sin límites, entre tanto, aunque soportase sereno, todos los golpes que le fueron dirigidos, personalmente prefirió aceptar la muerte en la cruz a tener que aplaudir el error o ser cómplice con el mal.” (Emmanuel / Libro de la Esperanza – nº 23).


La paz del mundo

Hay muchas definiciones de lo que es la paz debido a que los individuos la interpretan a su manera. Algunos piensan que la paz es ese período en el cual no se producen las guerras, otros cuando se encuentran en un lugar tranquilo en ausencia de ruido, pero la paz es un estado que es inherente al ser humano. Todos los maestros, santos y sabios han indicado la importancia de mirar dentro de uno mismo. Si eso hubiese sido algo contraproducente lo habrían advertido, pero sus consejos han estado siempre relacionados con la introspección y con la oración.


Estamos tan acostumbrados a mirar en el exterior, a buscar la solución a nuestros problemas fuera de nosotros que también hacemos lo mismo cuando se trata de encontrar la paz. Las personas se encuentran generalmente en un estado de desasosiego, de lucha, porque no han encontrado todavía la parte más valiosa que habita en cada ser humano.


Las guerras que suceden a un nivel exterior son un pequeño reflejo de lo que está ocurriendo a nivel interior. El hombre puede llegar a ser su peor enemigo. En cambio cuando un individuo se conoce a si mismo se transforma en su mejor amigo. Baste decir que cuando se quería aplicar un castigo a un recluso se le aislaba en una celda durante un tiempo y en la mayor oscuridad posible, eso llegaba a causar un trauma emocional al enfrentarse a un torbellino descontrolado de pensamientos que le inflingía una tortura mental insoportable debido al desconocimiento de su propia sombra, como argumentaba Carl Jung.


La guerra es la consecuencia de la falsedad, al igual que la paz es la consecuencia de la Verdad. La guerra ha prevalecido durante más del noventa por ciento de la historia humana. Es una enfermedad común del ego, aunque ser “anti-guerra” y “odiar la guerra" es también una posición del ego, simplemente otra expresión de odio. Es mejor amar la paz y llegar a la compasión sin prejuicios de las guerras del mundo y sus participantes afectados por las acciones de vidas pasadas.


En una ocasión un periodista invitó a la madre Teresa de Calcuta a una manifestación para luchar en contra de la guerra y ella denegó su asistencia, éstos extrañados por su respuesta le preguntaron el motivo de su decisión, ella simplemente respondió: “Solamente asistiré cuando me inviten a una concentración por la Paz”.


Cuando la paz sea más valorada que el entretenimiento del ego insaciable, se descubrirá que está siempre presente y disponible. El que uno tenga esa opción es desconocido por la mayor parte de la población. Por lo tanto, hay una desconocida libertad disponible: podemos elegir simplemente rechazar la inversión del ego en el mundo y los pensamientos al respecto.


En el mundo hay más escasez de paz que de pan, comentaba Divaldo Franco. Hay más soledad que compañía. Los valores morales son más escasos que los bienes materiales. Estos últimos son los efectos desafortunados de los primeros. Y como la ecuanimidad y la justicia son escasas, la miseria y la ignorancia abundan.


¿Qué nos impide experimentar la paz?

Se habla de la paz, se realizan actos por la paz pero parece que nunca se ha llegado a conseguir. Al no lograrla en la práctica, ha llegado a convertirse en un tema más de conversación, en algo teórico con un sentido abstracto.


Una de las razones por la que no se experimenta este estado de paz total y atemporalidad es porque se está en una actitud de resistencia, intentando controlar el momento.


Sería conveniente dejar de anticipar el momento siguiente, tratando de controlarlo, dejar de aferrarse al control de lo que acaba de ocurrir. Dejar de tratar de controlar lo que se piensa que está a punto de ocurrir. Entonces se vive en un espacio diferente al habitual sobre el tiempo y los acontecimientos, algo que no se nos ha enseñado y a lo que no estamos habituados.


Para cada cosa que emprendemos en esta vida se hace preciso un esfuerzo, para hacer una guerra es necesaria una planificación, acumulación de armas y un contingente, sin embargo pensamos que para alcanzar la paz interior es algo que va a manifestarse de forma espontánea, pero esto requiere un esfuerzo de cada uno, requiere compromiso con uno mismo, coraje para seguir adelante en los momentos más difíciles y confianza en el Ser Supremo para poder superar todos los obstáculos que hemos generado ante la paz.


Existe una paz más allá de toda descripción y ya está en casa (El reino de Dios está dentro de vosotros. Lucas 17.21)


LA EXPERIENCIA DE LA PAZ


Carl Jung dijo que la personalidad saludable es igualmente equilibrada entre el trabajo, el ocio, el amor, y un aspecto de la personalidad llamado espiritualidad, que también podríamos definir como la búsqueda del sentido y el valor de la vida.


La Paz se experimenta como perfección, felicidad, fluidez, y unidad. Es un estado de no-dualidad más allá de la separación y más allá del intelecto. Podría decirse que es un estado difícil de encontrar en el reino humano.


Morar en los estados del amor incondicional y la paz imperturbable, se convierte en la meta interior más importante que cualquier otro logro.


En la paz, ya no hay ningún conflicto. Hay una ausencia total de negatividad y un cariño que todo lo abarca y que se experimenta como serenidad, tranquilidad, atemporalidad, plenitud, cumplimiento, quietud y alegría. Hay silencio interior y luz, un sentimiento de unicidad, unidad y libertad total. La verdadera paz es imperturbable.


Las acciones se vuelven no forzadas, espontáneas, armoniosas, y cariñosas en su efecto. Hay un cambio de percepción del universo y de nuestra relación hacia él. El Ser interior prevalece. El yo personal ha sido trascendido, con todos sus sentimientos, creencias, identidades y preocupaciones. Este es el estado último buscado por todos los buscadores, ya sean religiosos, humanistas, o no tengan identificación espiritual o filosófica en absoluto.


Todos hemos tenido momentos de profunda paz, donde el tiempo y el mundo parecieron detenerse de repente, y hemos estado en contacto con lo Infinito.


Desde hace varias décadas, se han publicado una serie de libros acerca de la experiencia cercana a la muerte. Bajo diversas circunstancias, esta experiencia le ha sucedido a personas que han muerto y luego regresaron al cuerpo. Como característica principal comentan que sus vidas han sido transformadas por la experiencia, y nunca la olvidan. Su visión del mundo y su significado, así como el propósito de sus vidas ha cambiado considerablemente.


Una vez que la experiencia de la paz se ha producido, ya no somos una víctima del mundo. Ya no estamos en su efecto como una vez lo estuvimos, porque hemos tenido un destello de la verdad acerca de él y de lo que realmente somos. Con la experiencia de la paz interior sobreviene una gran fortaleza.


Un campo de energía de paz total es inexpugnable. La persona que ha encontrado la paz interior ya no puede ser intimidada, controlada, manipulada o programada. Cuando el estado de la paz se ha establecido, el sufrimiento que se experimentaba ya no es posible debido a que la misma base de la vulnerabilidad ha sido totalmente abandonada.


El Maestro Jesús dijo a sus discípulos más próximos en los momentos anteriores a su detención: “La paz les dejo, mi paz les doy; yo no se la doy como la da el mundo. No se turbe su corazón ni tengan miedo”. Juan 14:27


Describimos a ese ser que ha alcanzado el estado de paz como "iluminado" y estando en un estado de Gracia. Dentro y más allá de esa condición son varios los estados avanzados de la iluminación y los niveles de realización descritos por los místicos, los sabios y los santos. Hay un beneficio silencioso, no verbal de la auténtica presencia de un estado iluminado. Éste se produciría por un maestro espiritual avanzado, un santo, o un sabio. Los buscadores viajaban grandes distancias para estar en la presencia física de este campo de energía como se aprecia en el film “Encuentros con hombres notables”.


Es debido a que esta energía de paz transmitida al mundo, a través de todos los Espíritus Superiores enviados por la Divinidad ha permitido que la humanidad continúe viva. Ésta se habría destruido hace mucho tiempo sin esta energía de contrapeso. Es por eso por lo que nuestra propia evolución interior sirve a toda la humanidad. El hecho de comenzar a experimentar esos estados de amor y la paz en nosotros mismos, llegamos a convertimos en una presencia armonizadora en el mundo.


La transmisión silenciosa de la energía de alta frecuencia se describe como "Transmisión de la No-Mente". Esta transmisión ocurre por si misma y no es personal, no está controlada por el ego. El estado de paz trascendente se irradia incondicionalmente por el propio campo de energía del maestro o del sabio.


Como expone Joanna de Ángelis en los libros Momentos de Salud, Momentos de Meditación y Momentos de Consciencia:Jesús, en todo el Evangelio, exalta la armonía moral y emocional de la criatura frente a la vida, como factor esencial para alcanzar el estado de salud integral.


Psicoterapeuta fuera de lo común, propuso el autoexamen a modo de receta para la adquisición de la paz, como consecuencia de las propuestas del amor a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo.


Síntesis de inigualable sabiduría, el amor es la clave para el enigma salud-enfermedad. Posterior al pensamiento del Maestro Jesús, Allan Kardec estableció en la solidaridad ante el sufrimiento ajeno, la terapia para la paz y el modelo de aplicación adecuado para el amor.


En la actualidad, diversas ciencias coinciden con esos programas, especialmente las Psicologías Transpersonal, Transaccional y Creativa, que invitan al autoencuentro, a la liberación de los residuos mentales y morales, a la conquista del ego y la plenitud del self, del yo espiritual eterno en su inevitable proceso de crecimiento.


La oración es el recurso admirable más accesible para permitir a la criatura la comunicación con el Creador. Puente invisible de energías sutiles, hace posible la unión del alma con el Progenitor Divino, por cuyo intermedio ésta absorbe las fuerzas y la inspiración para los cometidos difíciles de la existencia.


No altera el campo de lucha ni aparta los testimonios que favorecen la evolución. Sin embargo, brinda resistencia para los embates, infunde coraje y vitaliza siempre. Amplía la visión de la realidad, al tiempo que robustece el entusiasmo de quien se entrega a ella.


Modifica la comprensión y el modo de encarar los acontecimientos, y produce sintonía con el Divino Pensamiento que todo lo gobierna. Quien ora, supera tensiones y se llena de paz.


Junto a las terapias académicas, según la etiopatogenia del miedo en cada criatura, la renovación personal por el optimismo con pensamientos saludables, la autoestima, el hábito de las buenas intenciones, la oración, la meditación, las lecturas edificantes, el perdón… constituyen recursos curativos eficientes para el autoconocimiento, la paz interior.


Dentro del mismo enfoque, Allan Kardec estableció la tríada de "Trabajo, Solidaridad y Tolerancia", añadiendo que sólo la acción del amor al servicio del hombre y de la humanidad puede salvarnos.


Los hombres no pueden ser felices si no viven en paz, es decir, si no están animados de un sentimiento de benevolencia, indulgencia y condescendencia reciprocas, en una palabra, mientras procuren destruirse unos a otros. La caridad y la fraternidad resumen todas esas condiciones y todos los deberes sociales, pero suponen un sentimiento de abnegación, y esta es incompatible con el orgullo y el egoísmo, por lo que han de ser erradicados.


SUGERENCIAS

Vive siempre en paz.

Una consciencia tranquila, que no trae remordimientos de actos pasados, ni teme acciones futuras, genera armonía.

 

Nada externo perturba un corazón tranquilo, que late al compás del deber correctamente cumplido.


La paz merece todo tu esfuerzo para conseguirla.



Tórnate pacificador.


Donde te encuentres, estimula la paz y vive en paz.


Los estímulos que aturden a los hombres y las luchas que se realizan en todas partes podrían ser evitadas, si los hombres mantuviesen el espíritu de buena voluntad, unos para con los otros.


Una ofensa silenciada, una agresión disculpada, un golpe desviado evitan conflictos que arden en llamas de odio.


Confía en la fuerza de la no-violencia y la paz florecerá en el tuyo y en el corazón de cuantos se acerquen a ti.



Se prudente siempre.


Es mejor perder algo en una disputa, que te enfrentes en una lucha perjudicial, que

te producirá daños mayores.


No se trata de tener miedo, pero sí de poseer sabiduría.


El hombre pacifico es feliz, y las quincallerías no le pueden perturbar.


El problema es de elección. Que será mejor: ¿ganar un altercado, para no ser ignorante o bobo, o perderla, siendo prudente y sabio?


La cordura siempre vence. Lo que no logra exteriormente, lo consigue en paz interna.


El Ego amenaza la paz y es adorado con cosas vanas en la búsqueda inestable del dominio indigno. El Yo fomenta la armonía y se despoja de posesiones porque sabe que es dueño de sí mismo y no servidor de los adornos desprovisto de valor real. César cultivó el Ego y marchó a la tumba bajo los honores que se le rendían al borde de la misma, quedando solo al igual que hizo en vida. Jesús desplegó el Ser divino con el que impregnó a la humanidad y, cuando fue puesto en la cruz, despojado de todo, continuó con los brazos abiertos, abrazando a todos los que aún lo buscaban. El Ego humano debe dar su lugar al Ser cósmico, fuente inagotable de amor y paz. (Momentos de Meditación. Divaldo Franco/Joanna de Angelis)

 

 

 

21 septiembre 2022

MÉTODO KARDECISTA

 


A lo largo del tiempo, la Ciencia ha legado al hombre una serie de conocimientos que han contribuido fundamentalmente al progreso de la humanidad, mediante el correcto uso de la razón y el razonamiento lógico-formal.


Con el Espiritismo aprendimos de Allan Kardec que la investigación, el análisis y las conclusiones de los fenómenos mediúmnicos deben seguir dos fundamentos: la razón, como enseña la ciencia, y el sentido común, según las pautas de la intuición o inspiración.


Con estas dos herramientas, Allan Kardec construyó el edificio doctrinal del Espiritismo, basado en manifestaciones mediúmnicas, algunas muy simples o triviales, pero que no escaparon a su aguda percepción, desarrollada en sucesivas reencarnaciones y en su excelente formación intelectual y humanista que recibió cuando renació en Francia en el siglo XIX.


- ALLAN KARDEC Y EL USO DEL MÉTODO EXPERIMENTAL EN LA INVESTIGACIÓN DE LOS HECHOS ESPÍRITAS

Hippolyte Léon Denizard Rivail, es el nombre del codificador de la Doctrina Espírita, más conocido por el seudónimo de ALLAN KARDEC, nació en la ciudad de Lyon, Francia, a las 19 horas del 3 de octubre de 1804. "Descendientes de una antigua familia católica de Lyon, de nobles y dignas tradiciones, fueron sus padres Jean-Baptiste Antoine Rivail, hombre de leyes, juez, y Jeanne Louise Duhamel .” Murió en la ciudad de París el 31 de marzo de 1869.

Rivail realizó sus primeros estudios en Lyon, siendo educado dentro de los estrictos principios de honestidad y rectitud moral . A la edad de diez años, sus padres lo enviaron a Yverdon (o Yverdun), una ciudad suiza en el cantón de Vaud , con el fin de completar y enriquecer su bagaje escolar en el famoso Instituto de Educación allí instalado en 1805 , del profesor -filántropo Juan Henrique Pestalozzi.

Después de completar sus estudios en Suiza, Rivail regresó a Francia, instalándose en París, donde trabajó como profesor en escuelas francesas y escribió varias obras de apoyo a la educación y la enseñanza.

Invitado a observar los fenómenos de las “mesas que giraban, corrían y saltaban”, se dio cuenta, en un primer momento, que en medio de la frivolidad e irreverencia que, en general, rodeaba la manifestación de los fenómenos mediúmnicos, había allí algo diferente, inteligente y trascendental, que podría ser la causa de los movimientos de la mesa. Posteriormente, se volvió asiduo a las reuniones, especialmente en la casa de la familia Boudin, teniendo la oportunidad de realizar preguntas a las supuestas mesas, incluso algunas pronunciadas mentalmente, pero todas respondidas con inteligencia y demostrando profundos conocimientos.

A medida que tomaba conciencia del tema, surgían naturalmente muchas preguntas y, aplicando el método experimental o racional, Kardec buscaba conocer en profundidad, el significado de estos fenómenos, como aclara en Obras póstumas:

Apliqué a esta nueva ciencia, como hasta ahora lo había hecho, el método experimental. Nunca desarrollé teorías preconcebidas; observaba cuidadosamente, comparaba, deducía consecuencias; de los efectos, trataba de averiguar las causas, por deducción y por la cadena lógica de los hechos, no aceptaba como válida una explicación, a menos que pudiera resolver todas las dificultades de la cuestión. … Comprendí, en primer lugar, la seriedad de la exploración que iba a emprender; percibí, en esos fenómenos, la clave del problema tan oscuro y tan controvertido del pasado y del futuro de la humanidad, la solución que había estado buscando toda mi vida. Era, en definitiva, toda una revolución en las ideas y las creencias: por tanto, había que andar con la mayor circunspección y no a la ligera; ser positivista y no idealista, para no ser engañado.

Al aplicar la herramienta del método científico en sus análisis, Kardec llega inmediatamente a dos conclusiones:

  • El simple hecho de la comunicación con los Espíritus, dijeron lo que dijeran, demostraba la existencia del mundo invisible circundante. 
  •  El segundo punto, no menos importante, fue que esa comunicación nos permitió conocer el estado de este mundo, sus costumbres.


En el libro La Génesis, reafirma cómo realizó la investigación de los fenómenos mediúmnicos y las conclusiones obtenidas, que luego fueron publicadas en las obras fundamentales de la Codificación Espírita:

Como medio de elaboración, el espiritismo procede exactamente de la misma manera que las ciencias positivas, es decir, aplica el método experimental. Cuando se presentan hechos nuevos que no se pueden explicar a través de las leyes conocidas, él los observa, los compara y analiza, y remontándose de los efectos a las causas, llega a la ley que los rige; después deduce sus consecuencias y busca las aplicaciones útiles. No establece ninguna teoría preconcebida; por eso no presentó como hipótesis la existencia y la intervención de los Espíritus, como tampoco del periespíritu, la reencarnación ni ningún otro principio de la doctrina.

Concluyó por la existencia de los Espíritus cuando esa existencia resultó evidente a partir de la observación de los hechos, y ha procedido de igual manera en cuanto a los otros principios. No han sido los hechos los que vinieron con posterioridad a confirmar a la teoría, sino que la teoría vino a continuación para explicar y resumir los hechos. Es, pues, rigurosamente exacto que se diga que el espiritismo es una ciencia de observación y no un producto de la imaginación. Las ciencias sólo hicieron progresos importantes después de que sus estudios se basaron en el método experimental; hasta entonces se creía que ese método sólo era aplicable a la materia, mientras que también se aplica a las cosas metafísicas.


ALLAN KARDEC Y EL USO DE LA INTUICIÓN EN LA INVESTIGACIÓN DE HECHOS ESPÍRITAS

Perplejo, ante la grandeza del conocimiento que presentaban los fenómenos mediúmnicos, el Codificador se da cuenta, sin embargo, que no siempre era posible obtener respuestas satisfactorias, claras y objetivas, utilizando sólo el método racional.

Entonces tuvo la feliz idea de asociar instrumentos de percepción extrasensorial a la metodología científica, como diríamos hoy en día. Guiado por la intuición, facultad bien desarrollada, definió un innovador método racional-intuitivo de investigación del fenómeno mediúmnico.

La intuición, por cierto, es una modalidad o aptitud psíquica muy común en los seres humanos en general, en los médiums en particular y, en especial, en los psicógrafos y psicofónicos. Aparece en la mente como un recuerdo de ideas o eventos, previamente conocidos por el encarnado cuando estaba en el estado de sueño y ensoñación. La intuición también se manifiesta cuando el médium es capaz de captar mental y sutilmente las ideas y sentimientos transmitidos por los Espíritus. Así, “ el médium intuitivo escribe el pensamiento que se le sugiere instantáneamente, sobre un sujeto determinado y provocado”.


MÉTODO RACIONAL-INTUITIVO DE COMPROBACIÓN MEDIÚMNICA

Propuesto por Allan Kardec para la interpretación de fenómenos mediúmnicos, el método racional-intuitivo es la hábil asociación de instrumentos científicos de observación, registro y procesamiento de datos con los recursos de la intuición, con el fin de extraer una o más conclusiones sobre un hecho o evento.

Al comienzo de sus investigaciones, el Codificador utilizó la racionalidad-intuitiva para comprender mejor el origen y razón de ser de las manifestaciones mediúmnicas que se daban, abundantemente, en la sociedad de la época. Posteriormente, este método se aplicó, entre otros, para:

a) clasificar y calificar la facultad mediúmnica;

b) comprender el papel de los médiums en la comunicación mediúmnica, su influencia moral y la del ambiente donde vivieron, las contradicciones mediúmnicas, falso y verdadero, y las mistificaciones;

c) explicar la relación Espíritu-médium, la acción anímica del médium, necesaria e innecesaria;

d) definir tipos y grados de influencia de los Espíritus en el mundo físico y cómo neutralizar/evitar la acción de los Espíritus inferiores;

e) identificar la naturaleza, las intenciones y la identidad del Espíritu comunicante;

f) organizar una reunión mediúmnica seria e instructiva.


Todas estas informaciones sirvieron de referencia para la elaboración de la Doctrina Espírita que, a partir del Libro de los Espíritus, escrito en forma de código, fue luego decodificado en las demás obras fundamentales, según un tema específico: El libro de los médiums, El evangelio según el espiritismo, El cielo y el infierno y La Génesis.

Un punto relevante, que no debe pasar desapercibido, es el que trajo consigo el nuevo orden del conocimiento: la cuestión moral. Esta se revela como la verdadera fuerza de la Doctrina Espírita que, en rigor, ha de transformar para bien al individuo. De ahí que Allan Kardec afirmaba: “ El lado más bello del Espiritismo es el lado moral. Es a través de sus consecuencias morales que triunfará, porque allí está su fuerza, porque allí es invulnerable …

Otro punto de capital importancia, que nunca tiene que ser olvidado por los espíritas, es que la referencia moral del Espiritismo está contenida en el Evangelio de Jesús: “La moral que enseñan los Espíritus es la de Cristo, porque no hay otra mejor … ”


Quiere decir, en otras palabras:

El Espiritismo no trae una moral diferente a la de Jesús. Los Espíritus vienen a confirmarlo y también a mostrarnos su uso práctico. Hacen inteligibles y patentes verdades que sólo habían sido enseñadas en forma alegórica. Y, junto a la moral, nos traen la definición de los problemas más abstractos de la Psicología. Jesús vino a mostrar a los hombres el camino del verdadero bien. 


 

REFERENCIAS

  1. KARDEC, Allan. El Génesis. trans. Evandro Noleto Bezerra. 2ª ed. 1. impuesto Brasília:febrero de 2013.

  2. . El evangelio según el espiritismo. trans. Evandro Noleto Bezerra. 2ª ed. 1.diablillo. Brasilia: febrero de 2013.

  3. . el libro de los espiritus. trans. Evandro Noleto Bezerra. 4. ed. 1. impuesto Brasília:febrero de 2013.

  4. . El Libro de los Médiums. trans. Evandro Noleto Bezerra. 2ª ed. 1. impuesto Brasília:febrero de 2013.

  5. . Obras póstumas. trans. Evandro Noleto Bezerra. Río de Janeiro: febrero de 2009.

  6. KARDEC, Allan. Revista Espírita: Revista de Estudios Psicológicos, Año IV, Noviembrede 1861, pág. 359. Trad. Evandro Noleto Bezerra. 3. ed. Río de Janeiro: febrero de 2006.

  7. WANTUIL, Zeus; THIESEN, Francisco. Allan Kardec: minuciosa bioinvestigaciónbibliográfico. 5ª ed. v. 1. Río de Janeiro: febrero de 1999.

  8. XAVIER, Francisco Cándido. Misioneros de la Luz.Por el Espíritu André Luiz. 45. ed. 1. impuesto Brasilia: febrero de 2013.








 

17 septiembre 2022

OPTAR SIEMPRE POR LA VIDA

 La humanidad en general vive en un estado de sueño, de letargo, y por esta misma razón sufre de la enfermedad más dominante, que es la ignorancia de uno mismo, de su destino, del sentido de la existencia.




Acomodados a la situación en la que se encuentran, los individuos se quejan, pero no hacen casi nada para cambiar los factores degenerativos del conjunto social, normalmente presentes en sí mismos.


Se lamentan por una necesidad masoquista de inspirar compasión, no hacen ningún esfuerzo real para superar todos los obstáculos que aparecen como amenaza o impedimento para su progreso.


La conciencia del sueño predomina en el mundo moderno, debido a sus concesiones al placer inmediato, sin propuestas ni oportunidades para liberar las emociones. Así, la sociedad se divide en grupos que son hostiles entre sí, distanciándose cada vez más unos de otros, cuando convendría eliminar las barreras separatistas, y no mantener la ignorancia de las infinitas posibilidades de realización y despertar.


Inevitablemente, surge el momento en que el ser es inducido a despertar o permanecer en la muerte de la realidad.


Para despertar del pesado sueño al que está sometido, todo el esfuerzo posible es necesario, para que pueda romper las cadenas que lo atan al proceso de autocompasión e infelicidad, de baja autoestima y falta de respeto para sí mismo.


Estar despierto es sentirse pleno, consciente de la realidad interior y de las infinitas posibilidades de crecimiento que están a su alcance; liberarse de los miedos que le inmovilizan, redescubrir la alegría de vivir y de actuar, ampliar el campo de la comunicación con la naturaleza y todos los seres; multiplicar los medios de dignificación humana, poniéndolos al alcance de todos, sometiéndose a la elocuente propuesta de iluminación que se puede encontrar en todas partes...



-- OPTAR POR LA VIDA

    - Alegría de vivir
    - Diferentes causas
    - Pensamiento ideal
    - Autoestima
    - Imperativos de la paciencia

-- PROPUESTAS

    - Educación
    - Lecturas edificantes diarias
    - Agradecimiento
    - Oración
    - Servicio al prójimo
    - Meditación
    - Autoiluminación
  
 

La conciencia de responsabilidad y de seguridad no se alcanza automáticamente, más bien es adquirida por el esfuerzo personal constante. Esa adquisición no se logra de repente, sino en el día a día, de hora en hora, a través de las pequeñas cosas hasta alcanzar las grandes conquistas.


El individuo debe optar por sí mismo como escribió Kierkegaard, el filósofo y teólogo danés del siglo XIX.


Optar por si mismo significa el resultado de un análisis exhaustivo de la vida y de sus finalidades extraordinarias, representando un esfuerzo para vivir, para descubrir que uno mismo existe, y que nada, jamás, puede destruir su realidad.


Descubrirse como un@ es, y aceptarse, constituye la opción por si mism@, perfeccionándose para nuevos y futuros logros que llevan al cumplimiento de su destino de ser pensante, facultando el discernimiento de realizar sus aspiraciones fundamentales, esenciales.


Es cómodo aunque trágico huir psicológicamente de la vida, sin conseguirlo jamás realmente. El hombre forma parte de un conjunto armónico que constituye la Creación. Su desarmonía dificulta el orden, el equilibrio general, que el debe esforzarse por no desorganizar.


El egoísmo, hijo de la inmadurez, lo vuelve exigente e ingrato, llevándolo a la rebeldía cuando es contrariado en sus pasiones infantiles, lo que le propicia las distorsiones psicológicas y los primeros pensamientos sobre el suicidio.


Por otro lado, aparecen individuos que se aferran a los objetivos que se les representan como vida: amar apasionadamente a alguien, cuidar de otros, dedicarse a una labor, a una tarea artística o no, a un ideal o a la abnegación, y que concluida la motivación se niegan a vivir, debilitándose emocionalmente hasta la extenuación y sucumbiendo después...


Estas personas no optaron por si mismas. Realizaron un mecanismo de transferencia, sin que hayan experimentado la belleza de la vida y sus últimas finalidades. Quien se considera libre para morir, asume un compromiso con la libertad para vivir.


La opción por un@ mism@ ofrece una alta responsabilidad para con la vida, un encanto nuevo para descubrir todas las bellezas que estaban oscurecidas por el pesimismo, una libertad con alto grado de movimiento.


El amor se le expresa mas pleno, porque, amándose a si mismo, irradia este sentimiento en todas las direcciones y llena todos los vacíos interiores con alegría y realización, mediante la auto-disciplina, que se revela como guía eficaz de los pensamientos y actos de libertad.


- La alegría de vivir

La vida es un poema de belleza, cuyos versos se componen de propuestas de luz, escritas en la partitura de la Naturaleza, que exalta su presencia en todo lugar.







En consecuencia, la oportunidad de la existencia física constituye un cuadro separado de encanto y conquistas, a través de cuyo aprendizaje la vida del ser humano es un poema de gran belleza.


Hay sol y armonía por todas partes, invitando a la paz y a la participación en su feliz conjunto. Sin embargo, sólo la criatura humana, se presenta como triste, marcada por una salud moral influenciada por actitudes y acciones del pasado, de compromisos mal orientados, de realizaciones desastrosas, transfiriéndolas de una etapa para otra, hasta que resuelva solucionar las dificultades desde dentro hacia fuera, para de esa forma alcanzar sus objetivos con un esfuerzo dirigido adecuadamente.


Es necesario, por tanto, que la alegría de vivir forme parte activa del programa de la construcción personal de la criatura inteligente. Aprovechando al máximo toda la magia existente que ofrece el Universo, retomando la maravillosa fuerza interior que está al alcance de todo aquel que desea elevarse, liberarse de los tormentos y ataduras con el pasado.


El destino del ser humano es la libertad. Ser libre significa no ser dependiente, sino optar por lo que constituye una emulación para la victoria; no aferrarse al pasado, ni preocuparse por el futuro, viviendo el presente en paz y con alegría.


A medida que el ser humano madura psicológicamente, la alegría de vivir constituye una poderosa razón para la búsqueda de la iluminación. Esa alegría no excluye, desde luego, los episodios de reflexión por el dolor, de ansiedad por el amor, de espera por la salud , la presencia de la enfermedad, la angustia momentánea, de inquietud ante lo que está ocurriendo.


Estos fenómenos, aunque forman parte del curso existencial, no eliminan la alegría, sino que le dan razón de ser, porque después de cada desafío le sigue una victoria; después de cada prueba le sucede una conquista; en cada aventura de dolor presenta un nuevo nivel de equilibrio, haciendo de la alegría una constante y motivación para la producción de nuevos valores.


La alegría proporciona al cerebro un mayor aporte de enzimas especiales encargadas de producir salud facilitando la risa. Es un potente estimulante de la producción de inmunoglobulina salival (sIgA), portadora de factores inmunizantes, que propician la equilibrio orgánico constante, evitando la invasión de diversos virus y bacterias perjudiciales.


Cuando te ríes, se estimulan preciosos músculos faciales y generales, eliminas toxinas nocivas acumuladas, que acaban intoxicando al individuo. La risa es una forma de expresar alegría, sin que sea necesaria una carcajada estruendosa, nerviosa o descontrolada en su exteriorización.


Hoy en día, la risoterapia es un recurso precioso para evitar ciertas alteraciones, también ayuda en la la recuperación de patologías graves, especialmente las infecciosas, degenerativas de la máquina orgánica y diversos trastornos emocionales y psíquicos.


El autoconocimiento revela al individuo sus posibilidades y limitaciones, abriendo espacios para la renovación y la conquista de nuevos horizontes de salud y plenitud, sin conciencia de culpa, sin estigmas.


Por tanto, la Psiconeuroinmunología viene a demostrar que el estado de la salud puede ser alcanzado por el propio individuo que decide renovarse y creer en sí mismo, en sus inmensas reservas de energías, en el valor de sus conquistas. Perfectamente compatible con la Ley de Causa y Efecto, los logros positivos pueden eliminar o disminuir el peso de los negativos y perjudiciales.


La criatura humana es su psique. Según como actúe, así serán las manifestaciones del mundo del "yo" y del Ser.


El pensamiento, por tanto, cuando está bien construido, actúa sobre el mecanismo del sistema nervioso, en el cerebro, y estos, conjugados, producen enzimas protectoras que hacen que el organismo sea inmune a muchas invasiones de agentes destructivos, propiciando la salud.


La alegría de vivir es una invitación a una existencia rica en producciones morales, espirituales, artísticas, culturales, estéticas y nobles.


La fatalidad existencial es dejar de vivir bien, que es una de los objetivos humanos. Vivir bien, que es una conquista personal, intransferible y especial que nunca puede alterarse ni perderse, fomentar la felicidad y trabajar por la paz que todos anhelan.


- Diferentes causas

Todas las grandes preocupaciones del espíritu pueden ocasionar la locura: las ciencias, las artes e incluso la religión proporcionan su contingente. La causa principal de la locura es una predisposición orgánica del cerebro, que lo hace más o menos sensitivo a ciertas impresiones. Dada una predisposición a la locura, esta tomará el carácter de la preocupación principal, en cuyo caso se convertirá en una idea fija. Esa idea fija podrá ser la de Dios, los ángeles, el diablo, la fortuna, el poder, un arte, una ciencia, la maternidad, un sistema político o social, los Espíritus, etc.


Entre las causas más numerosas de sobreexcitación cerebral, es preciso contar las decepciones, las desgracias y los afectos contrariados, que son al mismo tiempo las causas más frecuentes de suicidio.


Ahora bien, el verdadero espírita observa las cosas de este mundo desde un punto de vista tan elevado, que le parecen pequeñas y mezquinas comparadas con el porvenir que lo aguarda; la vida es para él tan corta y fugaz, que las tribulaciones no le resultan más que los incidentes desagradables de un viaje.


Lo que a otros les produciría una violenta emoción, a él lo afecta medianamente. Sabe, por otra parte, que los pesares de la vida son pruebas que sirven para su adelanto si las sufre sin murmurar, porque será recompensado según el valor con que las haya soportado. Así, sus convicciones le otorgan una resignación que lo preserva de la desesperación y, por consiguiente, de una causa incesante de locura y suicidio.


Conoce, además, por las comunicaciones con los Espíritus, la suerte angustiada de los que abrevian voluntariamente sus días, y ese cuadro es apropiado para hacerlo reflexionar.


Por ese motivo el número de los que han rechazado esa decisión funesta de abandonar la vida voluntariamente gracias al Espiritismo es considerable. Que los incrédulos se rían de él cuanto quieran. Por mi parte, les deseo el consuelo que la doctrina espírita proporciona a todos los que se han tomado el trabajo de sondear sus misteriosas profundidades. (Allan Kardec) L.E. Introducción.



- Pensamiento ideal


Como todas las expresiones de la evolución dependen del pensamiento, porque provienen de él, es fácil pensar que sustituyendo el que sea incorrecto por otro que parezca favorable. Para aquellas personas que digan no saber cómo discernir cuál es el pensamiento ideal del otro que es pernicioso, basta con hacer una evaluación de aquel que le sirvió como apoyo en una determinada situación o lo que experimentó y fue causa de perturbación, pasando así a realizar nuevas construcciones de pensamientos.






Al principio, la acomodación llevará al individuo a repetir el error y a no creer en el éxito de la tarea que acaba de comenzar. En este caso, depende del individuo insistir y perseverar, abriendo un nuevo espacio en el campo mental viciado, plantando las nuevas semillas de optimismo y esperanza, para salir de ese estado enfermizo. Después, es esencial empezar a valorar todo lo que le rodea, estableciendo nuevas pautas de entendimiento, para liberarse de las construcciones negativas-pesimistas.


El nuevo hábito se implantará lentamente en el subconsciente hasta que se convierta en una parte integral del comportamiento.


Pensar bien o mal es una cuestión de costumbre. Cada vez que ocurre un pensamiento servil, malsano, perverso y malicioso injusto, sustitúyelo inmediatamente por uno digno y saludable, amoroso, confiado, justo, sosteniéndolo con una energía firme del deseo de que sea así.


Lo que uno piensa se convierte en realidad, como es natural. Por eso, pensar y actuar son términos de la misma ecuación existencial. Primero pensar, luego actuar, para no arrepentirse cuando se empieza a reflexionar.


Las construcciones mentales superiores, que producen los hábitos saludables se renuevan y crecen en el ser, originados en el Espíritu, que los capta desde el Pensamiento Divino, del que proceden todas las fuerzas de edificación y de realización total.


- Autoestima (Autoamor)


El individuo está siempre en el momento presente, que es su instante decisivo. Por lo tanto, el pasado no puede servir como parámetro, excepto para aprender a no repetir errores, ya que es irrecuperable, pero reparable.








No hay nada que pueda ser recuperado en el área moral que ha sido comprometida, siempre que haya un interés real, se puede corregir. Por lo tanto, es negativo mantener la nostalgia por lo que ya ha pasado, sentirse frustrado por lo que a uno le gustaría que ocurriera pero no ocurrió, o profundamente arrepentido por el fracaso del que fue objeto.


Esos sentimientos no pueden modificar las consecuencias desencadenado en el pasado, sin embargo, pueden reformular las bases de la acción que se repetirá en una nueva forma, así modificando los resultados futuros. Por eso debemos perdonar todo y a todos, también perdonarse a sí mismo, recomponerse emocionalmente uno mismo y continuar la tarea donde se extravió.


Una vida interior bien dirigida enseña al individuo a aceptarse a sí mismo tal como es, sin querer imitar modelos transitorios.


Ser auténtico con uno mismo, amarse a sí mismo, sin derivar ambiciones inspiradas en el egoísmo, ni creerse mejor que que otros, es una victoria sobre los conflictos y complejos que atormentan y y complejos que atormentan y permiten la devaluación de la persona, amargada por las luchas internas y los fracasos externos.


Aceptándose a sí mismo como es, desarrollando los recursos internos para crecer más y conquistar nuevos valores morales, el ser alcanza la meta de las ambiciones que anhelaba, sin saberlo, sin sufrir los impactos perturbadores de las alturas, ni las aflicciones de los serviles.


Este comportamiento sugiere la experiencia del amor, como una forma de lucidez. Al amar, uno busca olvidarse de sí mismo para darse a sí mismo, enriqueciéndose mientras promueve a los demás.


Este despliegue de sentimientos afectivos constituye el momento glorioso de autorrealización, cuando el ser canta una canción de entusiasmo por la vida, exaltándola y glorificándola dentro de uno mismo a sí mismo y alrededor de sus propios pasos. Esta manifestación del amor brota de dentro, como un sol que sale suave y hermoso, creciendo hasta alcanzar su máximo, con una diferencia, que este nunca decae, permaneciendo para calentar e iluminar.


Mientras persista el sentimiento de amor-permutación, dar para recibir, o recibir primero para dar después, el egoísmo, el sentido de niño psicológico sigue siendo dominante, dificultando la maduración real.


Este amor que lleva al olvido de sí mismo - de las pasiones perturbadoras, exigencias irrazonables, ilusiones injustificables- es una conquista interior que dignifica y libera.


- Los imperativos de la paciencia


Es probable que pocos amigos piensen en esto: paciencia como inmunización contra el suicidio.


En las áreas de la actividad humana, muchas veces, surgen para la criatura determinados picos de provocación, para cuya travesía no siempre va a estar a el conocimiento superior. Es necesario que el alma se apoye en el bastón invisible de la paciencia, a fin de no resbalar en sufrimientos mayores.



Tener paciencia no solo es saber esperar, es comprender
cuando no se da algo en el momento en que lo esperas.


Es por eso que nos permitimos enviar reiterados ruegos a los hermanos domiciliados en el plano físico, a fin de que se dediquen al cultivo de la comprensión.


Si te encuentras bajo el impacto de conflictos domésticos, ante aquellos que se hagan campo de vibraciones negativas, usa la tolerancia tanto como sea posible, en auxilio a la seguridad del grupo familiar al cual te vinculas.


En las decepciones, sean cuáles fueren, reflexiona en el valor de la ponderación en tu propio beneficio.


Antes los golpes que te lancen, olvida las injurias y los agravios, y piensa en las oportunidades de trabajo que te darán el apoyo defensivo contra el desapego.


Bajo acusaciones que reconozcas y merecidas, olvida el mal, y no alimentes el fuego de la discordia.


Cuando te falte actividad profesional, continúa actuando, tanto como puedas, en las tareas de auxilio espontáneo a los demás, aprendiendo que la actividad noble atrae actividades nobles, y, con eso, pronto estarás en nuevas posiciones de servicio, según tus necesidades.


Si el desánimo te amenaza por este o aquel motivo, recuerda la importancia de tu ayuda fraternal en apoyo de alguien, y no te des el lujo de paradas improductivas.


En cualquier obstáculo a superar en el camino, conserva la paciencia por apoyo y guía, y crea pensamientos confianza en la divina Providencia, seguirás adelante, apartando la tentación de la fuga de la realidad y reconociendo, en poco tiempo, que hay siempre un futuro mejor para cada un@ de nosotr@s y que, en todas las tribulaciones de la existencia, vale la pena esperar el auxilio de Dios.


En esta fase del desarrollo de la vida interior, el ser comienza a creer en su destino espiritual, que es la conquista de la felicidad a partir de este momento, y, tranquilizado en cuanto a los factores que le debilitan, avanza sin preocuparse de los errores que quedan en la retaguardia.


Sólo creyendo en las propias posibilidades y esforzándose por vivirlas, a pesar de los obstáculos que surgen, es como puede alcanzar la finalización con éxito del viaje interior y del autodescubrimiento utilizando las técnicas que pueden aplicarse para aprovechar los beneficios de esta realización.


El acto de aprender a amar lo que uno hace, a hacer bien lo que le gusta lo que a uno le gusta, compartir con todos las alegrías y esperanzas de la vida en el triunfo, da pleno sentido al ser existencial que ahora puede hacer todo lo que hizo Jesús, identificándose con Dios.


La pregunta 950 de "El libro de los Espíritus" expresa ¿Qué pensar del que se quita la vida con la esperanza de llegar más pronto a una vida mejor? “¡Otra locura! Que haga el bien y estará más seguro de alcanzarla. El suicida retrasa su entrada en un mundo mejor, y él mismo pedirá volver para concluir esa vida que interrumpió debido a una idea falsa. Una falta, sea cual fuere, nunca abre el santuario de los elegidos.”


Todo sacrificio hecho a expensas de la propia felicidad es un acto altamente meritorio ante Dios, porque consiste en la práctica de la ley de caridad. Ahora bien, dado que la vida es el bien terrenal que más aprecia el hombre, el que renuncia a ella por el bien de sus semejantes no comete un atentado, sino que lleva a cabo un sacrificio. No obstante, antes de hacerlo, debe reflexionar acerca de si su vida no podría ser más útil que su muerte.



- PROPUESTAS



Se hace preciso fomentar una educación que busque rodear al individuo de afectos fuertes y sólidos, para que nunca se sienta solo.

Una educación que trabaja el significado existencial, la resiliencia ante el dolor, el proyecto de vida...

Y sobre todo, una educación que cuida la espiritualidad desde temprana edad y abre una perspectiva de eternidad y trascendencia.




PREVENCIÓN DEL SUICIDIO

 

Cuando la idea del suicidio, quizás, te venga  a la cabeza, Recuerda y Agradece, ante todo, la bondad infinita de Dios, que te instaló en la residencia planetaria, sólidamente estructurada, que te mantiene seguro/a en el Espacio Cósmico.

 

Pide ayuda a un especialista en psicología transpersonal. Tendrá en cuenta otras perspectivas que abarcan las múltiples dimensiones del ser humano que pueden ser de valiosa ayuda.


Ora pidiendo ayuda a los Mensajeros de la Divina Providencia.

 

Medita en el Amor y la necesidad de esos corazones que disfrutan de tu convivencia.  Aunque no valores en absoluto su cariño,  y a pesar de la imposibilidad en la que te reconoces para medir cuánto vales para cada uno de ellos, es razonable considerar cuántas lesiones mentales les causarías con la violencia practicada contra ti mismo.

 

Si la perniciosa idea sigue torturándote, aunque te sientas mal, refúgiate en un posible trabajo, en el que resultes útil a los que te rodean.

 

Visita un hospital, donde podrás evaluar las ventajas que tienes, frente a la gran cantidad de personas con enfermedades irreversibles.

 

Acude personalmente a una institución de caridad, donde se reúnen hermanos necesitados de todo el apoyo, o al banco de alimentos y ropa, para quienes algunos momentos de diálogo amistoso se convierten en valiosos medicamentos.

 

Visita a alguien que te conoce, comparte tus inquietudes tratando de aliviar la carga de la angustia. Comprobarás como se reducirá.

 

Asiste espontáneamente a los contactos con personas reeducadas que están internadas en las cárceles, con el fin de hacerles algún pequeño favor que requieran.

 

Recordar la lectura diaria de una página esclarecedora, capaz de renovar tus pensamientos.

 

Comprométete al servicio del Bien al prójimo, sea el que sea, y esfuérzate por olvidarte de ti mismo, porque la destrucción voluntaria de tus posibilidades físicas no solo representa un acto de desprecio por las bendiciones que enriquecen la Vida, sino también será tu retirada obligada de la intimidad de ti mismo, en la que, por un tiempo indefinible, permanecerás envuelto en tus propios disturbios.

 

La oración es invaluable para quienes sufren. Debemos orar siempre que nos enfrentemos a un desafío existencial,

 

Siempre que nos veamos golpeados por las pruebas de la vida. En este sentido, el Espíritu suicida o quien quiera escapar de la Vida, independientemente de las causas que le provoquen su sufrimiento, debe buscar consuelo espiritual en la oración.

 

 

EL PODER DE LA ORACIÓN

 

El poder de la oración está en el pensamiento. No depende de las palabras, ni del lugar, ni del momento en que se hace.


Por tanto, se puede rezar en cualquier lugar y en cualquier momento, solo o en grupo. La influencia del lugar y el tiempo solo se puede sentir en circunstancias que favorezcan el recuerdo.

 

La oración común tiene una acción más poderosa, cuando todos los que rezan están asociados de todo corazón con el mismo pensamiento y tienen el mismo objetivo.


Pero, ¿Qué importa conocer a un gran número de personas si cada una actúa de forma aislada y por su cuenta? Cien personas reunidas pueden rezar como egoístas, mientras que dos o tres, unidos por la misma aspiración, rezarán como verdaderos hermanos en Dios, para que la oración que dirijan a Dios tenga más fuerza que la de las otras cien (ESE Cap. XXVII, ítem 15).

 

Mediante la oración, el hombre atrae la competencia de los buenos Espíritus, que vienen a sostenerlo en sus buenos propósitos e inspirar buenos pensamientos.

 

De esta manera, adquiere la fuerza moral necesaria para superar las dificultades y volver al camino recto, si se ha apartado de él. De esta manera, también puedes alejarte de las consecuencias que atraerías por tus propias faltas. (ESE Capítulo XXVII, ítem 11).

 

Si dividimos los males de la Vida en dos partes, una consistente en males que el hombre no puede evitar, otra de las tribulaciones que él mismo es la causa principal, por su negligencia o sus excesos [...], veremos que el segundo supera al primero en gran número.


Por tanto, resulta bastante evidente que el ser humano es el autor de la mayoría de sus aflicciones, de las que se salvaría si actuara siempre con prudencia y sabiduría. […] Todos los espíritus recomiendan la oración. Renunciar a la oración es ignorar la bondad de Dios; es rechazar, para ti mismo, su ayuda y, para los demás, renunciar al bien que puede hacerles (ESE Cap. XXVII, punto 12).


- Autoiluminación










Después de que el ser humano desarrolló el intelecto y la razón se dió cuenta de que estos logros no eran suficientes para su existencia, porque no lo llenan interiormente.



En el vacío existencial que lo aturde, se diseña la necesidad de auto-iluminación, es decir, el auto-encuentro, la auto-realización.



Este fenómeno es comprensible, porque la iluminación es la venida a la realidad, el encuentro con la realidad, la plenitud íntima.



La autoiluminación ocurre cuando hay una predisposición psíquica, a veces también inesperadamente, como sucedió a Buda, San Francisco y miles de otros, sucediendo de la misma manera cuando el ser está bajo una inmensa emoción, como sucedió con Saulo, cuando vio a Jesús a las puertas de la ciudad de Damasco, o discretamente, en el silencio de la mente y el corazón.



El que se ilumina, descubre la vida en su grandeza y experimenta un sentimiento ilimitado de compasión acompañado de gratitud a todos los que le han precedido, a los contemporáneos y a los que vendrán después...



Esta fascinante experiencia trasciende los logros del intelecto, caracterizando el despertar del sueño convencional y monótono de la vida física y sus exigencias, abriendo un espacio íntimo rico en paz y bienestar.



Con ella se rompe la dualidad del ser, en la que el ego y el yo luchan por la primacía, con seguir armonizándolos en una suave identificación de objetivos, en la que ya no luchan, sino que se unen en un mismo propósito existencial.



Es el ejemplo de células que siempre están activas, pero que no trabajan exclusivamente para sí mismas, sino para el conjunto orgánico, perpetuándose en mitosis hasta el momento del consumo por muerte biológica.



Este es el momento significativo de la expansión del amor, que se mueve más allá del círculo estrecho del ego y del yo, para servir a la sociedad en su conjunto, contribuyendo con armonía y bendiciones de solidaridad y bienestar.



Con la iluminación se adquiere la sabiduría, esta etapa que va más allá del conocimiento, alcanzando el altiplano moral del ser, del encuentro en el mundo con todos y no ser amordazado o encarcelado a nadie.



Se convierte en el que ilumina, aunque no lo desee, en un observador de su propia conciencia, dilatándola y usándola para la compasión y el amor.



Tomando conciencia de lo que le sucede y sucede a su alrededor, supera pasiones emocionales, intereses egoístas y desequilibrios.



De alguna manera, para que ocurra la iluminación, es necesario alcanzar el estado de inocencia, la superación de sospechas y vicios, la modificación de estructuras y conceptos morales.



No se trata de la conquista de una inocencia que existe en los niños, que es la ignorancia sobre las cosas, sino la anulación de la malicia, las intenciones dudosas y envidiosas.



El hombre sabio es inocente, muy diferente, sin embargo, de un niño, que ignora quién es, qué debe hacer, por qué está en la tierra ...



A medida que envejece, pierde su inocencia, mientras que el hombre sabio, cuanto más inocente pasa el tiempo, más feliz, más seguro se presenta.



El ego se diluye en el ser profundo, y no hay tormento ni ansiedad en él.



En esta etapa no teme al futuro, no sufre los recuerdos del pasado, no se aflige con la llegada de la vejez, y mucho menos con la perspectiva de la muerte.



La autoliberación es también la forma más efectiva de entender a los demás, porque el individuo se conoce a sí mismo, después de haber descubierto de dónde vino, a dónde va y cómo alcanzar el nuevo nivel de felicidad.



Cuando la inteligencia se vuelve capaz de alcanzar un conocimiento más elevado y poderoso que el que es fruto de la reflexión, el campo se prepara para la autoiluminación, que puede surgir como relámpago o ser alcanzada suave y delicadamente...



Es esencial que todos los esfuerzos se apliquen a la conquista de la auto-iluminación, que se transforma en la identificación de la verdad, la comprensión de Dios, en la que el razonamiento da paso a la intuición, a la captura completa del Pensamiento Cósmico.


Si el ser iluminado entiende que uno no pertenece y que todo el esfuerzo en favor del prójimo y del mundo en el que se encuentra, forma parte de su vida.


Cuando Jesús dijo que el reino de los cielos está dentro de nosotros, creó la posibilidad de que, a partir de la auto-iluminación, el individuo ya lo haya penetrado y comience a fructificarlo.


La iluminación no tiene límites, porque su campo de expansión es infinito.


Gracias a este logro, se alcanza una etapa superior de comprensión que refleja inusualmente la belleza de la existencia y la evolución.


Se puede afirmar que el propósito principal de la existencia corporal es el logro de esta admirable experiencia.


No se supone que sea algo inalcanzable, lo cual es solo para aquellos que se contentan con la existencia sensualista, trabajan las pasiones de servidumbre y los placeres adormecedores de los órganos sensoriales.


La autoiluminación rompe esta barrera preventiva.


Aparte de la realidad de la vida inmortal, el candidato a la iluminación interior avanza trabajando los sentimientos, desarrollando la compasión por la vida y por todos los seres sintientes para que el amor domine los paisajes del corazón.


Enfoca tus pensamientos en Jesús, e incluso sin apartarte de los deberes que te conciernen con la familia, la sociedad y los demás, trabaja en la expectativa de la auto-iluminación.


Después de experimentarlo, nada más te perturbará, proporcionándote comprender el estado numinoso, libre y samadi del reino de los cielos.


Bibliografía:

Franco, Divaldo Pereira. 2013. Vida, desafios y soluciones. Por el Espíritu Joanna de Ángelis.

Franco, Divaldo Pereira. 1985. Invitaciones a la vida. Por el Espíritu Joanna de Ángelis.

Kardec, Allan. 1857. El libro de los Espíritus. Introducción.

Xavier, Francisco Cándido. 2000. Atención. Por el Espíritu Emmanuel.



Reflexiones

Reflexión 18/5/19

Ayuda al compañer@ en su camino. Acércate y ofrécele amistad. Pon a disposición de los demás la fuente generosa de tu amistad, ofreciendo...