Presidenta: Solveig Nordström

Asociación sin ánimo de lucro. Inscrita en la Federación Espírita Española.

"Tendré siempre mis oídos abiertos para escuchar el llanto de alguien y mis ojos estarán observando para descubrir a los solitarios, escondidos en los pliegues de su manto de amargura" (Rabindranath Tagore)

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1 de noviembre de 2020

ENTREVISTA A SOLVEIG

 

ENTREVISTA 

Estamos en el XV Congreso Espirita Nacional, y al igual que en el anterior, la figura de una mujer que camina con su propio andador, que a la vez le sirve para sentarse, me llama poderosamente la atención. La observo como lo hice entonces y una profunda emoción me llena. Ver esa determinación e independencia, llena de valor, me lleva al respeto y la admiración.


Decido acercarme para conocerla un poco mejor y su calidez me rodea.
Tras un rato de conversación descubro que todo aquello de lo que hablamos y el sentimiento de su expresión merece darse a conocer a todos nosotros y le solicito permiso para realizarle una entrevista, con la intención de editarla en nuestro periódico, el periódico de todos vosotros.


En este comienzo del artículo tengo la incertidumbre de cómo expresar el resultado, si hacerlo literalmente o narrarlo….


Bien lo primero que hago, ya que estoy grabando, es preguntar por su nombre y su pronunciación. Tras enseñarme la pronunciación adecuada, me indica:


- Aunque mi nombre es Solveig, todo el mundo me llama Sol desde Brasil hasta la India. Es de origen noruego. Así se llamaba la heroína del famoso drama “Per Gynt” dictado por Enrique Ibsen. Significa Rayo del Sol, torrente del Norte.


- Es precioso, la verdad es que es precioso (al menos así me lo parece a mí).


Ahora te voy a hacer una pregunta indiscreta, si quieres me la contestas o si no me evades. ¿Cuántos años tienes?

- Uyyy, tengo ochenta y cinco, ochenta y seis. Síiii nací en 1923, pero siempre suelo añadir un poco, me comenta con una pícara sonrisa. (97 años en la actualidad)


-¿Añadir?
- Sí, siempre me ha gustado añadir un poco, porque cuando tenía 18 ya quería tener 20. Siempre he puesto 2 o 3 años más.


- Yo creo que no era necesario. Tú ya impresionas sin saber tu edad, sólo con mirarte.
Como veréis el sentido del humor de esta extraordinaria mujer es desbordante. No hay que decir que a lo largo de la entrevista las risas eran espontáneas.


- Bien Sol naciste en Suecia y allí que tipo de educación moral recibiste, protestante, católica.

- Nací en un ambiente maravilloso, con unos padres maravillosos y siempre me acuerdo de mi abuela que era muy religiosa y siempre cantaba canciones religiosas que me enseñaba a mí y que aún sigo cantando.
Eran protestantes, pero eran muy abiertos. Creíamos en Dios y Jesús.


- Tu vida la has desarrollado en Suecia. ¿Hasta qué edad?

- Vamos a ver. Hasta los 20 años estuve estudiando en Suecia, pero luego comencé a viajar. Primero a los países mediterráneos, comencé con Grecia, Asia Menor, África del Norte, Italia, y al final, España y Portugal. Mis compañeros no quisieron acompañarme a España, pero yo dije que el conocimiento de la Historia Antigua es incompleta sin conocer este país y si nadie quiere acompañarme yo voy sola. Y así fue.


-¿Qué te pareció España en esos momentos en los que tu llegaste a ella?
- Me pareció que había encontrado mi casa. Los españoles me recibieron con brazos abiertos.


-¿Estamos hablando de qué año?

- Bien son muchos años pero digamos sobre el año 52…53.


-¿Por qué tenias ese gusto por viajar por tantos lugares? ¿Qué era lo que te atraía para realizarlos?

- La Arqueología Antigua.


-¿Arqueología Antigua? ¿Eso es una maravilla? ¿No?
-Sí, es una maravilla, sí. Sí. Me enamoré de la cerámica y la piedra antigua. Tienen dibujos tan bonitos de aves, con alas explayadas que representan divinidades y eso me encantaba. Yo visitaba los museos y dibujaba todas las vasijas y lo publiqué en una tesis doctoral.


- ¿Cómo fue tu primer contacto con la doctrina espirita de Allan Kardec?

- Bien, yo siempre había sido religiosa ¿verdad?, pero no conocí a Allan Kardec hasta los 90 gracias a amigos en España y especialmente en 92 en el Congreso Mundial de Espiritismo que se celebró en Madrid. Estuve escuchando a los oradores, pero cuando subió Divaldo Pereira Franco al podio toda la sala comenzó a dar vueltas para mí y sólo veía a Divaldo, porque me impresionó tanto.
 

- ¿Le reconociste de alguna forma?
- ¿Qué?
 

-¿Le reconociste, te resultó como si hubieras vivido o conocido de otras vidas anteriores?
-Sí, sí seguro, sí, pero no tuve ocasión de hablar con él. Fue tres o cuatro meses más tarde cuando recibí una carta de Estocolmo, de la presidenta de la Federación Espirita Sueca diciendo que había invitado a Divaldo Pereira Franco a Estocolmo y que también quería invitarme a mí. Yo acepté. 

Cuando llegué allí, le vi y le escuché hablar en portugués. Todo el mundo admirado con una expresión un poco... insustancial, porque dijeron: “no entendemos. ¡Qué bien habla! , pero no entendemos el portugués. ¿Hay alguien que sepa hablarlo?
Entonces Divaldo clavó sus ojos en mí diciendo: “Voce, ayuda” y yo dije “no, yo no sé portugués”. –Sí sabes- dice él. Yo no sabía, pero fue como si apretaran un botón y empecé a interpretar del portugués al sueco, porque los espíritus me inspiraron y ya entonces sabía hablar esa lengua. Los espíritus nos ayudaron y desde entonces siempre le he servido de intérprete cuando visita los países nórdicos.


- ¿Hay un amplio movimiento espírita en los países escandinavos, Suecia, Noruega?



- Hay movimiento, pero tienen que luchar mucho. Como te he dicho la presidenta de la federación es brasileña casada con un sueco y han introducido el espiritismo en Suecia con ayuda de Divaldo y su primo Nelson. Durante 10 años les invitaron para dar conferencias allí.


Ahora ella está escribiendo un libro que se titula “Diez años con Divaldo.”


- Cuéntame para conocerte un poco más personalmente ¿cómo ha sido tu vida? Me has dicho que tenías una vida familiar muy amorosa con tus padres, que estuviste en Suecia hasta los 20 años donde estudiaste Arqueología Clásica, y a partir de ahí empezaste a viajar por varios países.


- A la vez que estaba estudiando Arqueología Clásica, estudiaba poesía. Después junto a mi compañero, mi esposo, fui a la India a estudiar yoga y sánscrito. Queríamos montar una escuela allí, pero ya mi marido dijo que no podíamos abandonar a nuestros hijos en España, no eran nuestros hijos biológicos sino nuestros alumnos. Les queríamos tanto como si fueran nuestra sangre, y ellos nos correspondían en igual medida. Dijo mi marido “vamos a montar una escuela en la India, pero cada año vamos a volver un mes a España para no abandonar a nuestras criaturas.


En el mes de agosto, cuando más calor hace. Volveremos.


Estando allí mi marido, mi compañero, tuvo un problema muy grave de corazón y tuvimos que volver a España. Y aquí pasámos unos quince días de tranquilidad en Navidad. Pero luego una noche, la Nochevieja, mi marido desencarnó bajo condiciones muy dramáticas, por lo que yo tuve un shock del que casi no me recupero durante mucho tiempo, y claro esto me ha estimulado aún más mi interés por el espiritismo.


 


Comencé a tener visiones, veía a mi marido a mi lado diciendo que no estuviera triste, que él seguía viviendo y que me llevaría a un maestro que me habría de ayudar.


Poco después fue cuando conocí a Divaldo.
 

Debo confesar que al llegar a este punto y sentir la emoción de este suceso narrado por Solveig me quedé sin palabras. Cuando pude asentar mi mente seguí de la siguiente manera:


- El sentimiento que te invadiría en esos momentos, imagino que sería de una gran Felicidad.
- Claro, todo esto me ha dado tanta fuerza ¿verdad? para seguir trabajando. Y yo sabía enseguida cuando encontré a Divaldo que si yo alguna vez en mi vida, que pensaba sería casi imposible, tuviera un centro espirita lo llamaría Ana Franco, nombre de la madre de Divaldo, porque me encontré siempre muy protegida por ella. En el Primer Congreso cuando yo escuché a Divaldo en Madrid, él habló de su madre, de cómo ella le había siempre estimulado su mediumnidad, siempre le había comprendido, siempre le había apoyado y cuando ella murió muy mayor, él estaba asolado, pero nueve días, nueve días después de su desencarnación se le apareció diciendo: “Divaldo, todo lo que tú me has dicho es verdad” y ella estaba vestida con el vestido blanco con flores azules, o sea, el primer vestido que él le había comprado con su primer sueldo, cuando tenía 18 años.
Y es que me encanta esa capacidad que tienen los espíritus, que con ayuda de su periespíritu pueden coger material del cosmos y prepararse vestidos y gafas… ¡Todo, para que les reconozcan! ¿verdad?


- Realmente es algo asombroso, y ojala algún día científicamente podamos demostrar, para que se crea, porque cuando tenemos esa vivencias personales y las cuentas, te suelen mirar con cara que expresa ¿y el siguiente cuento, cuál es?
- Si, si….


- ¿Tu crees que algún día la ciencia podrá mostrar abiertamente que todas estas experiencias que vivimos son reales?

- Los espíritus quieren mostrarlo pero hace falta que la gente sea más abierta, porque está muy cerrada. Es difícil hacer creer a la gente en el espiritismo. Somos pocos, pero algunos ven cosas tan fantásticas. Una cosa que me fascina también son los perfumes. No sé si tu has notado alguna vez, si estas con Divaldo, que te encuentras invadida de perfumes. Él dice: “son los espíritus que son felices, muestran su felicidad a través de ellos.” Esta es una capacidad bastante rara. Yo sé que había un famoso médium inglés que también hacía salir perfumes, pero son muy pocos los que tienen esa capacidad tan maravillosa que hacen perder los sentidos. Es una pena que haya seres que no puedan captarlos.
A veces cuando estoy trabajando con mis traducciones en casa y tengo una amiga a mi lado, ella dice: ¡Oh! ¿Qué es eso? ¿Ese perfume?
Los espíritus crean y de esa manera les hacen creer.


-Son manifestaciones muy bonitas, la verdad.
-Si, si.


- Me gustaría ahora preguntarte por tu centro. Me has dicho que se llama Ana Franco en honor a la madre de Divaldo. Cuéntame sobre su historia, cuándo decidiste abrirlo, con cuántas personas comenzaste.
- Bien, bien, tal y como te he contado anteriormente tenía esa intención, pero pasaron los años y yo seguía traduciendo libros, interpretando a Divaldo, etc., etc. Pero aún no tenía centro y ya empezó a reunirse gente alrededor de mí, y animándome y preguntando que porqué no montaba un centro, contigo de presidenta, me decían. Nosotros seremos tus alumnos y estudiaremos la obra de Kardec… Eh, yo dije que sí pero tuvimos problemas. Al principio, no les gustaba el local que había alquilado, pero entonces me dijo Divaldo: ¿Por qué no usas tu apartamento como Centro? Y allí realizamos una oración, Divaldo, Nilson, el Presidente, Raúl… y de esa forma hicimos la inauguración del centro en el mismo apartamento. Y yo siento ahora que mi apartamento es el centro de verdad. Además yo vivo allí.


- Eres una parte del centro.
-Sí. El centro tiene que estar completamente puro, no se permite fumar, no se come carne ni pescado. Tiene que estar lo más limpio posible. Nos sentamos en el suelo en cojines fabricados por la madre de una de las alumnas y bien, estamos montando una biblioteca, tenemos muchos videos y yo cada vez que voy a Brasil o Portugal vuelvo con la mochila llena. La mayor parte están en portugués y quiero que los españoles lean libros en ese idioma porque es muy fácil. Es difícil para los españoles hablarlo, pero leer, no. Y es que hay una literatura tan maravillosa en portugués.


En la biblioteca tenemos el Pentateuco de Kardec, los libros básicos, en varios idiomas, pues a veces vienen personas de Suecia, Noruega, Holanda, etc. Y así cada uno puede leerlos en su dialecto.


- ¿Cuántos libros has traducido?
- He traducido libros del portugués y francés al sueco.
La presidenta de la federación sueca, quería tener traducidos a ese idioma los cinco libros básicos de Allan Kardec, pero no sabía, y oyó una voz que le contó que conocería a una mujer que le ayudaría a llevar a cabo esa realización. Cuando me conoció en el Congreso de España del 92 empezamos a escribirlos en sueco, yo los interpretaba y ella los revisaba, así conjuntamente se ha ido realizando esa labor.
Después he ido traduciendo al sueco una fila de libros de Divaldo.



- ¿Cuántos idiomas conoces?

- Doce, catorce.


- ¿Realizáis algún tipo de trabajo social en vuestro centro?

- Sí, ayudamos a los enfermos. Cuando alguien nos habla de una persona enferma, oramos por ella, y a veces suceden “milagros”, lo que no existe según Allan Kardec, pero lo parecen. La oración ayuda. Cuando lo hacemos por alguien y está dentro de su destino, seguro que se cura.


- ¿Tenéis clase de mediumnidad o realizáis algún tipo de trabajo mediúmnico?
- Tenemos médiums, pero vienen con poca frecuencia. Como Allan Kardec dice que todos somos médiums, intentamos todos con ejercicios espirituales y con “amor” desarrollar nuestra propia mediumnidad, y a veces se muestra.


- ¿Qué tipo de mediumnidad tienes al margen de la espontaneidad a la que ya nos hemos referido?

- Tengo experiencias mediúmnicas como las que he expresado pero no soy médium que pueda decirte ven mañana a las cinco y vamos a hacer tal o cual cosa...


- Es bonito Sol esos efectos espontáneos, porque con ellos se demuestra que no hay lugar a la manipulación, ni al engaño.
- Verdad.


- Por último quiero preguntarte esa “paz” y esa “alegría” que irradias de dónde te viene.


- Suelo recitar un “mantra” de los muchos que aprendí viviendo en la India, que además, es uno de los preferidos de Divaldo y traducido del sánscrito dice:

“Guíame de la oscuridad a la luz,
Guíame de la irrealidad a la realidad,
Guíame de la muerte a la inmortalidad.
Paz, paz, paz.”

Muchas gracias Solveig por tu testimonio y por el buen rato que pasé realizando esta entrevista contigo. Eres un “SOL”.


Ana Sobrino
Centro Espírita “Entre el Cielo y la Tierra”
San Martín de Valdeiglesias (Madrid)

28 de septiembre de 2020

ESCÁNDALOS

 

Joanna de Ángelis / Divaldo Franco


EV Cap. VII, Item 12

¡Ay del mundo por causa de los escándalos!
Mateo, Cap. XVIII, v. 7



Todo aquello que violente el equilibrio, lo establecido, constituye un escándalo, una irreverencia atentatoria contra el orden. Como consecuencia, los efectos del acto dañino produce resonancia, deshumanizando al individuo y con él, al grupo social, en el cual está situado.


Por constituir un desequilibrio de aquel que lo practica, el escándalo, bajo el punto de vista de la psicología profunda, es una manifestación de la sombra que permanece en una vertiginosa expansión en el ser humano, generando vicios y hábitos mórbidos que conducen a desaires profundamente perturbadores, ya que terminan por afectar a aquellos que comparten su convivencia, su afectividad.

En este caso, invariablemente, es de naturaleza intima y nadie torna conocimiento, porque permanece actuando en el lado oscuro de la personalidad, fomentando disturbios emocionales y comportamentales de variado porte, que se transforman en conflictos de conciencia cuando son enfrentados con lo ético, lo social y lo espiritual.

Casi siempre, el individuo inmerso en la sombra, de la que tiene dificultad de libertarse, disfraza sus imperfecciones proyectando la imagen irreal de un comportamiento que está lejos de poseer, pero que se torna comúnmente, severo para con los demás y muy tolerante con los propios errores.

Establecida esa transferencia psicológica de conducta, pasa a vivir en un torbellino de pasiones y tormento de aflicciones que procura disimular con habilidad.

El lamento del Hombre-Jesús sobre el escándalo es portador de una energía nada común en Sus discursos, invitando a actitudes que serían absurdas si fuesen consideradas en la letra neo-testamentaria, que conclama a la eliminación del órgano por intermedio del cual se procesa el escándalo, antes que despertar en la Vida más allá del cuerpo con su modelo periespiritual degenerado.


Esto porque, todas las construcciones mentales del Espíritu, antes de alcanzar al cuerpo  e inducirlo a la acción de cualquier procedencia, son decodificadas por el agente intermediario, que se encarga de impulsar la forma física en la ejecución del propósito psíquico.

Siendo así, comprensiblemente la materia no es responsable por las acciones a que va siendo inducida. Razón por la cual, fortaleza y debilidad de carácter, de voluntad, de acción, pertenecen al Espíritu y no al cuerpo, que siempre refleja el origen de donde proceden.

Es inevitable que ocurran fenómenos perturbadores e infelices, considerando el nivel en que permanecen las criaturas humanas, su conducta anterior, los hábitos a los que se encuentran vinculadas. No obstante, cuando alguien se yergue para censurar y condenar sin autoridad moral el hecho, también produce escándalo, por esconder la deficiencia y se  resarce en aquel en quien proyecta la inferioridad que le gustaría eliminar de sí.

En esa propuesta se encuentra embutido el deber que a todos cabe, que es el de respetar las decisiones y acciones de su prójimo, por cuanto, quien se levanta para impedir el proceso de desarrollo de otro, sea por el motive que fuere, realiza un escándalo de agresión a su libre albedrio, envolviéndola en su sombra, de la que no consigue liberarse.

Ese es el sentido revolucionario de la palabra de Jesús, en torno a la necesidad de la auto-iluminación para arrancar el órgano escandaloso: lengua, brazo, mano, pie...

Erradicar en su origen la onda vibratoria que va a accionar el órgano es el esfuerzo que debe ser emprendido, de forma que sea eliminada la causa generadora de la futura acción malévola, de modo que el individuo se armonice, cambiando la línea direccional de las aspiraciones y de los compromisos a los cuales se vincula.

Inevitablemente, los escándalos se tornan necesarios en el mundo, porque constituyen advertencias para la observancia de los buenos principios por cuanto si así no fuera, difícilmente se pudiese aquilatar los males que producen los instintos agresivos, los comportamientos destructivos, invitando a las más audaces conquistas morales.

Para que los escándalos se tornen conocidos, las criaturas se convierten en sus intermediarias y es a esas a las que Jesús advierte con severidad, por cuanto están escribiendo el capitulo oscuro de su porvenir, en el cual enfrentarán los frutos putrefactos de las actitudes anteriores que ahora  exigen recuperación. 

Como es siempre más difícil reeducar, reparar y rehacer, el discurso de advertencia tiene cabida, ayudando al individuo evitar, aunque con austeridad, los muchos placeres que son de naturaleza primaria y perversa, de que disfrutarlos y pasar a vivir bajo la instigación o la conciencia intranquila y del corazón angustiado.

Cuando el individuo escandaliza, prescribe para si mismo consecuencias lamentables, y es conducido a recorrer el camino de vuelta con aquellos a quienes hirió o enfrentando los accidentes morales que fueron dejados en el transcurso de sus actos.

Por ahora, es necesario que acontezca el escándalo y sus escuelas morales y espirituales, porque, de esa manera, las criaturas pasan a considerar la profundidad del significado existencial, que es todo elaborado en compromisos de dignificación y de engrandecimiento moral.

Un campo no labrado se torna pasto de miasmas o de muerte, área desértica, salvaje o pantanosa, aguardando el arado y el drenaje, conforme fuere el espacio de que se disponga para sembrar y cultivar.

Las inclinaciones agresivas y conflictivas en el hogar o fuera de él, resultan de las acciones escandalosas del pasado, ahora de retorno, a fin de que se rehabiliten aquellos que generaron las dificultades, probando el pan amargo de su vicio y de su insensatez.

La única manera de construir el futuro dichoso, es extirpar de los sentimientos el egoísmo, ese gran responsable por los males que se multiplican en todas partes, sustituyéndolo por su antagonista, que es el altruismo, generador de bendiciones y estimulante para el crecimiento moral de aquel que lo cultiva.

En la conducta de sombra espesa del pasado muchos místicos, atormentados por el masoquismo, siguieron la severa propuesta de Jesús al pie de la letra, procurando amputar los órganos que anteriormente provocaron daños al prójimo, olvidados de que esos perjuicios son siempre de naturaleza moral, permaneciendo esculpidos en aquellos que los operan.

Esa necesidad de sufrimiento, de castración, de amputación, está superada por la razón, por el discernimiento, que demuestran las excelentes oportunidades que se pueden disfrutar utilizándolos de forma positiva y edificante, frente a las necesidades de toda naturaleza que son encontradas a menudo aguardando socorro y orientación.

¿Cuál es la utilidad de amputar la mano que abofeteó, cuando ella no pudo recuperar moralmente a aquel que fue ultrajado? Y ¿Cómo amputar el pensamiento vil, sino a través de la disciplina que cultiva aspiraciones ennoblecidas e induce a conductas de libertad?

Los vicios, que son herencias del primitivismo ancestral del ser, necesitan de la corrección mediante el esfuerzo emprendido para la adquisición de nuevas costumbres, aquellas que son saludables y contribuyen para el bienestar.

Sería un absurdo, en un hombre de excelente lucidez, arrancarse un ojo porque es instrumento de la envidia de aquello que observa, considerando que es en el Espíritu que se encuentra la falta, la inferioridad moral, la ambición desmedida de poseer lo que en otro percibe. Extirpar el órgano, de alguna forma altera el sentido mental del comportamiento, en cuanto es necesario corregir la óptica emocional para visualizar todo con alegría y gratitud a Dios, es la forma más ejecutable para la superación de las dificultades enraizadas en el ego discriminador.

Las alegorías del Maestro demuestran Su profunda sabiduría de esconder en la letra que mata, el espíritu que vivifica, porque las Suyas eran enseñanzas para todos los períodos y tiempos de la Humanidad, no solamente pura una fase del proceso evolutivo del ser humano y del planeta terrestre.

Penetrando en los arcanos del futuro, Él podía escudriñar su esencialidad y cultura, dejando desde entonces registrados los códigos de respeto por la vida y de integración en la Conciencia Cósmica.

La visión de unicidad de las existencias, en una psicología superficial, torna absurda la lección del Maestro con respecto a los escándalos, así como otras de notable actualidad, si son confrontadas con la doctrina de los renacimientos corporales, que contienen el sembradío de los actos y su cosecha, la realización de una etapa y su reencuentro en otra, constituyendo el método educativo y saludable para el desarrollo de todos los valores éticos que yacen dormidos en el ser profundo, aguardando los factores propiciatorios a su desarrollo.

En cuanto el ser humano no se libera de los perjuicios morales a los que se entrega, cabe el lamento del Maestro: - Ay del mundo por causa de los escándalos, frente a los infelices efectos que de él son consecuencia.

"Jesús y el Evangelio a la luz de la psicología profunda"
Joanna de Angelis/Divaldo Franco. 

23 de agosto de 2020

EURÍPIDES BARSANULFO

GRAN EXPONENTE ESPÍRITA

REFERENCIAS AL PASADO

Las siguientes obras nos ofrecen algunos datos de varias reencarnaciones de quien llevara el nombre de Eurípides Barsanulfo (1880-1918), en su última existencia. En el libro "La Gran Espera", dictado por el propio Espíritu de Eurípides Barsanulfo y psicografiado por la médium Corina Novelino, él mismo señala que vivió en la época de Jesús, bajo el nombre de Marcos, en un poblado esenio al sur de Palestina y que llegó a encontrarse con Él, cuando ambos eran aún adolescentes.

 

Francisco Cándido Xavier, por su parte, dice que los personajes del libro "La Gran Espera" son: Lisandro, que después reencarnaría como el Dr. Bezerra de Menezes; el joven Marcos, que llegaría a ser Eurípides Barsanulfo; y Josafat, quien se convertiría en Cairbar Schutel.

 

Como se sabe, los Esenios corresponden a una secta judía, fundada probablemente, ciento cincuenta años antes del nacimiento de Jesús. Según se asevera, en el punto III, titulado Nociones Históricas, de la Introducción de "El Evangelio según el Espiritismo", ellos "se distinguían por las costumbres suaves y por austeras virtudes, enseñaban el amor a Dios y al prójimo, la inmortalidad del alma y creían en la resurrección. Vivian en celibato, condenaban la esclavitud y la guerra, ponían en comunión sus bienes y se entregaban a la agricultura." Como la vida de los esenios y seguramente la de Marcos, se asemeja mucho a los primeros cristianos, esto serviría para justificar la creación intelectual y moral de Eurípides Barsanulfo.

 

En la novela "Ave Cristo", dictada por el Espíritu Emmanuel al médium Francisco Cándido Xavier, Eurípides aparece en la figura de Rufos, un esclavo que, en el siglo II, en la ciudad de Lyon, dio un extraordinario testimonio de fe, cuando prefirió morir y ver a su esposa e hijos vendidos a un mercader de esclavos, antes que negar su fe y confianza en Jesús. Cora Novelino, en la obra "Eurípides, el Espíritu y el Compromiso", nos informa también que Eurípides fue uno de los colaboradores de Francisco de Asís, en la región de Umbría, en Italia.

 

En la obra "Tormentos de la Obsesión", del Espíritu Manuel Philomeno de Miranda, psicografiada por Divaldo Pereira Franco, tenemos que Barsanulfo, nació en Zúrich en la encarnación anterior, en el año de 1741, con el nombre de Johann Kaspar Lavater, y que fue amigo personal de Pestalozzi, cuando ambos frecuentaban la Sociedad Helvética. Lavater llegó a ser filósofo, poeta, teólogo, y un estudioso del magnetismo animal.

 

DATOS DE SU ÚLTIMA ENCARNACIÓN

 

 Ahora pasemos a hablar de la última encarnación, en la que se le conoce con el nombre de Eurípides Barsanulfo. Nació el primero de mayo de 1880, en Sacramento, Minas Gerais. Fue el tercer hijo de Hermógenes Ernesto de Araujo, también conocido como "Mogico”, y de Jerónima Pereira de Almeida, también llamada cariñosamente "Meca”.

El matrimonio Araujo Pereira tuvo trece hijos. La infancia de Barsanulfo y de sus hermanos fue difícil, ya que la familia hubo de enfrentarse, constantemente, a grandes dificultades económicas.

 

Corina Novelino, en su obra señala que "Meca" protegía mucho al niño, tal vez por ser muy delgado. ¿Cuántas veces no habría ella ido al extremo del sacrificio para garantizar la supervivencia de su querido hijo?  Y también que: "La situación económica de la familia no mejoraba. La alimentación ordinaria de la familia era deficiente. Hubo un tiempo en que María buscaba en el campo hojas de jaramago, que cocía en agua y sal para sus hermanos", A ello se sumaba el sufrimiento de "Meca" quien padecía, desde el alumbramiento de su primogénita María Neomisia, de insidiosas crisis, que la atormentarían por muchos años.

 

LOS PRIMEROS ESTUDIOS

 

Sus primeros estudios los hizo en la escuela primaria del señor Joaquín Vaz de Melo Júnior, conocido por "Tatinho". En 1889, se funda el Colegio Miranda en la ciudad, dirigido por el profesor Juan Derwil de Miranda que más tarde colaboraría, como educador, con Barsanulfo en el Liceo Sacramentano. En dicho Colegio, Barsanulfo fue promovido a la clase adelantada, asumiendo muchas veces la función de monitor y de asistente de los profesores, iniciando así sus primeras actividades pedagógicas. Eurípides permaneció en esa Institución hasta 1901.

 

A comienzos de 1902, el padre lo lleva a Rio de Janeiro, con el objetivo de matricularlo en una escuela de Medicina y también, encontrarle un empleo. Consiguió un cupo en la Escuela de Medicina de la Marina. No obstante, en la víspera de su partida, "Meca" volvió a tener una de sus crisis, que siempre mantenía a todos preocupados. Eurípides y sus hermanos corren a auxiliar a su madre, creyendo que su sufrimiento y tristeza sería por motivo de la separación de su hijo. "Meca", siempre muy sensible, no resistiría a un choque emocional de ese tipo. Entonces Eurípides decide deshacer las maletas, desistiendo de su ingreso a la Escuela de Medicina.

 

BARSANULFO, AUTODIDACTA

Barsanulfo no hizo estudios universitarios. Fue un autodidacta. Leía ávidamente sobre los más diversos asuntos. Las lecturas despertaban en su fuero íntimo, al Espíritu culto y noble que era. Cuando joven, leyó con gran interés los libros sobre asuntos médicos del doctor Onofre Ribeiro, que pasó una temporada como huésped de la familia "Mogico" con el propósito de ayudar en la curación de Doña "Meca".

 

Con apenas doce o trece años, Barsanulfo llegó a convertirse en uno de los fundadores del Gremio Dramático de Sacramento, participando como protagonista en diversas piezas teatrales. Fue también cofundador de la "Gaceta de Sacramento", el primer periódico de la ciudad. Estudió la Homeopatía, con los libros de un amigo llamado Ormenio, buscando inicialmente en ella la curación para su madre.

 

Zeus Wantuil, en su obra "Grandes Espíritas de Brasil" indica que: "Gracias a su inteligencia privilegiada y a su propio esfuerzo, llegó a poseer tal cultura, que sus biógrafos la consideran verdaderamente asombrosa. Tenía profundos y extensos conocimientos de Medicina y Derecho. Disertaba sobre Astronomía, Filosofía, Matemáticas, Ciencias Físicas y Naturales, Literatura, con la más extraordinaria seguridad, sin poseer ningún diploma de escuela superior."

 

LA FARMACIA HOMEOPÁTICA

 

Después de haber hecho sus estudios y anotaciones de los libros de Ormenio, creó, con sus propios recursos, una pequeña Farmacia Homeopática, en la que se esmeraba en atender a los más necesitados de la periferia de la ciudad, pero sin dejar de hacerlo con cualquier persona que lo buscase. Todas las mañanas, salía hacia los rincones más apartados de la ciudad, ayudando con mucha dedicación a las personas más humildes.

 

El joven Barsanulfo logró de este modo ganarse la confianza y la admiración de todos, tornándose una especie de Providencia de los atribulados. Poco a poco, se revelaba en él, el profundo amor por los semejantes que fluía de su alma bondadosa y noble. En aquella época Barsanulfo también trabajaba en la casa comercial del Padre, ayudando en el mostrador y llevando los libros del registro del movimiento comercial, pero sin abandonar las lecturas y el trabajo de asistencia a los necesitados.

 

EL LICEO SACRAMENTANO

 

El 31 de enero de 1902, por iniciativa del joven Eurípides Barsanulfo para entonces con 22 años, se fundó el Liceo Sacramentano. Eurípides  se rodeó de un competente equipo, para componer el cuadro de socios de la nueva entidad educacional. Vemos como el joven profesor del Liceo, antes de conocer la Doctrina Espirita, ya revelaba su profundo amor por la educación y por sus semejantes. Guiado por la sabiduría que había adquirido en anteriores existencias, conducía la Institución hacia una educación sin precedentes en la época.

 

 Con el salario que recibe por sus servicios, en la casa comercial de su padre, garantizaba su sustento personal, así como los recursos que destinaba a los servicios asistenciales y ello sin menoscabo de los destinados a la Escuela. Inspirados en el propio profesor, los alumnos crearon un servicio de asistencia, la Sociedad de los Amiguitos de los Pobres que promovía subastas con prendas donadas, utilizando los ingresos obtenidos para la asistencia en forma de alimentos, ropas y entierros de indigentes. En poco tiempo, la fama del Liceo alcanzó a otras ciudades, cuyas familias enviaban a sus hijos a estudiar en Sacramento.

 

EURİPIDES BARSANULFO, ESPIRITA

 

A comienzos de 1903, Mariano da Cunha, el tío Sinhó hermano de Meca, quien vivía en Santa María, visita la familia de Barsanulfo, tal como lo hacía periódicamente. En ocasión de esas visitas, el huésped se quedaba en la habitación de Eurípides, su sobrino, sosteniendo extensos debates con éste, sobre las sesiones espiritas que ocurren en Santa María.

 

Tío Sinhó, era médium y participaba en las sesiones realizadas en la hacienda Santa María, localizada a catorce leguas de Sacramento, donde residían algunos familiares de Eurípides. Realmente, Santa María era un "foco de médiums". Mariano da Cunha, nunca encontraba argumentos contra Barsanulfo, que aspiraba a anular aquellas ideas del Tío. No entendía como personas tan honestas y equilibradas se empleaban tanto en la difusión de aquella "Doctrina del demonio.

 

Pero, en aquella ocasión, Tío Sinhó había venido preparado. Trajo consigo un libro que entregó a Eurípides, diciéndole: -Lo que yo no le puedo explicar a usted este libro lo hará por mí, en parte.

 

 Barsanulfo tomo el ejemplar y lo abrió en la primera página. En ella había un conmovedor agradecimiento del Autor -el filósofo francés León Denis- a las entidades benefactoras que lo habían inspirado, en el diseño y en la estructura del libro. Esto es muy bonito y profundo -dijo el sobrino- reflejando, en su suave mirada, indudable interés.

 

Tío Sinhó se fue acostar pues estaba algo cansado. Del otro lado de la habitación, el sobrino comenzó la lectura, bajo la luz débil de un quinqué de keroseno. El tío se despierta, varias veces, sorprendiendo al sobrino leyendo aún. Al amanecer del siguiente día, el joven sorprendió a su tío, con una alegre exclamación: -Muchas gracias, Tío !Esto es un monumento!".

 

El libro tenía por título: "Después de la Muerte". Desde ese día Tío Sinhó traería a Eurípides el escaso material sobre la Doctrina Espirita existente entonces.

 

En 1904, el viernes de la Pasión, Barsanulfo invita a su amigo José Martins Borges, a asistir a una sesión espirita en Santa María. Ese día, Eurípides oye, a través del médium Aristides, la más "extraordinaria disertación filosófica-doctrinaria que jamás había conocido, en toda su vida, sobre el luminiscente discurso de Jesús", como respuesta a una pregunta hecha mentalmente por él, con respecto a ciertas dudas que tenía sobre las Bienaventuranzas de Jesús.

 

En la salutación final, la Entidad le revela su identidad:

-¡Paz! Juan, el Evangelista.

 

Días después, Eurípides regresa a Santa María. Esta vez, Tío Sinhó, como médium inconsciente, transmite un mensaje de Adolfo Bezerra de Menezes. A continuación, se comunica Vicente de Paul, revelándose a Eurípides Barsanulfo que era su Guía Espiritual, desde la cuna, y pidiéndole que: "Abandone, sin pesar y sin pena, su cargo en la congregación. Lo invito a crear otra institución, cuya base será Cristo y cuyo director espiritual seré yo, y usted, el comandante material. Apártese de una vez de la Iglesia!" (…). "Hijo mío, las puertas de Sacramento se van a cerrar para usted. Los amigos se alejan. Incluso la familia se resentirá. Pero, no dé importancia a eso. Proclame siempre la Verdad Porque a partir de esta hora, las responsabilidades de su Espíritu se amplían ilimitadamente".

 

Barsanulfo regresa a Sacramento y corta los lazos que lo unían a la Hermandad de San Vicente de Paul, provocando un enorme disgusto en el medio católico de la época. Piden a Eurípides una explicación por su conducta y el joven narra los últimos acontecimientos que cambiaron el rumbo de su vida, declarándose Espirita. El joven sufre incomprensión y hostilidades por todas partes. Los compañeros del magisterio, en el Liceo Sacramentano, abandonan sus cargos. El edificio donde funcionaba el Liceo fue requerido por los propietarios y el mobiliario fue retirado.

 

A pesar de todo como, Eurípides era muy buscado por la gente del pueblo, para recibir atención gratuita. Con la ayuda de su padre, transfiere su residencia a la hoy Avenida Vizconde Rio Branco, en el lugar donde, más tarde, fue erguido el Colegio Allan Kardec. Él acogía a los desdichados allí y enfermos que lo buscaban, y allí comenzó a realizar los primeros trabajos mediúmnicos, manteniendo estrecho contacto con el grupo de Santa María.

 

"Meca", fue la primera en convertirse, colaborando con el hijo en los servicios asistenciales, despertando así su facultad curativa, por tanto tiempo estancada. Después lo hicieron el padre y los hermanos. El 27 de enero de 1905, se funda el Grupo Espirita Esperanza y Caridad.

 

EL COLEGIO ALLAN KARDEC

 

Una vez que abandonó el antiguo predio del Liceo Sacramentano y sin colaboradores, el joven Eurípides estaba abatido pero continuaba firme en las tareas espiritas. Los alumnos, por su parte, no se conformaban con la idea de perder al profesor y amigo. Numerosos padres lo buscaban y le pedían que continuase con su obra educativa. Eran muchos los que lo estimaban como buen profesor y ciudadano.

 

La familia alquila un salón en el antiguo Colegio de la profesora Ana Borges, cerrado desde 1885 y, reinician las actividades docentes con un mobiliario improvisado. En la fachada se leía un rótulo con el nombre Liceo Sacramentano. El currículo era el mismo, pero, sin los colegas de magisterio, Barsanulfo se desdobla para cubrir las clases del programa.

 

Pero de manera sorprendente, añade la enseñanza de la Doctrina Espirita al currículo, provocando un enorme disgusto entre los padres católicos. La mayoría amenaza con retirar a los hijos del Liceo en caso de que el profesor mantuviese su decisión de dar lecciones de Espiritismo.

 

-Que retiren a los hijos, pero la finalidad salvadora del aprendizaje espirita será mantenida - sostuvo Barsanulfo.

 

Después de tan firme decisión, muchos alumnos vieron como sus padres cancelaron sus matrículas. Lo que ocurrió luego, lo transcribimos íntegro del libro "Eurípides - el Hombre y la Misión", de Corina Novelino: "Pero un día, él se entristeció profundamente. Pues, se hallaba casi abandonado, en el salón de clases vacio. Se puso a llorar, en el silencio de una fervorosa oración. Sintió una insinuante voluntad de escribir mientras todo su ser se bañaba en un magnetismo suave, muy suave, de radiante fluidez desconocida. (...) Un nombre de elevada condición las esferas superiores se le impuso en los canales intuitivos. Él reacciona. No puede ser, no merece recibir el beneplácito directo de la entidad anunciada.

 

Deja el papel, juzgándose víctima de un embuste. Pero, entonces, una fuerza superior le toma el brazo y mecánicamente, transmite un pequeño mensaje, más o menos en estos términos:

 

No cierre las puertas de la Escuela Retiro del aviso la denominación Liceo Sacramento - que es un resquicio del orgullo humano. En sustitución, coloque el nombre: Colegio Allan Kardec. Enseñe el Evangelio de mi Hijo los miércoles e instituya un curso de Astronomía. Cubriré al Colegio Allan Kardec con el manto de mi Amor.

 

Al final, firma el precioso documento:

 María, Sierva del Señor.

 

Eurípides siguió al pie de la letra las instrucciones espirituales de María Santísima." ("Eurípides - el Hombre y la Misión" – Corina Novelino).

 

Es así como nace, en 1907, bajo la égida de María, el Colegio Allan Kardec, la primera escuela, con un currículo eminentemente espirita. Sin prejuicios, Barsanulfo enseñaba Espiritismo, como verdad esclarecedora que ilumina la razón y eleva el corazón. Comprendió que la Doctrina Espirita es obra de Jesús, parte integrante de su Evangelio, currículo de una nueva etapa evolutiva de toda la Humanidad del Planeta Tierra.

 

Antiguos alumnos del Liceo Sacramento, se inscriben en el colegio y más de dos centenares de nuevos alumnos hacen lo mismo. Ingresan nuevos profesores, como colaboradores de Barsanulfo. Los miércoles eran consagrados enteramente al estudio de "El Evangelio según el Espiritismo" y "El Libro de los Espíritus", de Allan Kardec. Asistían a las clases los alumnos del Colegio y numerosos visitantes.

 

Al final de la clase, en el momento de la oración de cierre, en ocasiones, la voz de Eurípides cambiaba de tonalidad. El Espíritu Celina venia a traer palabras de estímulos de la Madre de Jesús. En otras ocasiones, comparecen Juana de Arco, Pablo de Tarso, Pedro, Felipe y otros discípulos de Cristo.

 

Barsanulfo incluye también en el currículo, el estudio de Astronomía, de acuerdo con el pedido de María, tomando como texto base el libro "Astronomía Popular", de Camilo Flammarion. Además se desarrollaban actividades artísticas, especialmente, teatro, promoviendo festivales, que permanecieron en la memoria de los alumnos y del público de la época.

 

Eran comunes los desdoblamientos del Profesor, y los alumnos pronto se familiarizaron con sus viajes". El Dr. Tomaz Novellino, quien fue uno de sus alumnos, lo describe así:

 

"Se desprende fácilmente, transportándose, en espíritu, a distancia. ¡Cuántas veces en las clases, él pendía la cabeza, caía en sueño y permanencia así por algunos minutos! Era por ocasión de la Primera Gran Guerra y, con horror, describe los combates de los que había sido testigo. Otras veces, se desprendía, visitando enfermos a distancia, presencia muchas veces sentida y notada por algunos de sus pacientes, que lo llamaban de lejos, en ciertas arremetidas insistentes e inoportunas."

 

Los alumnos permanecen en silencio, aguardando el retorno. Cuando regresaba, Barsanulfo narraba lo que había sucedido, refiriéndose, en la mayoría de los casos, a la asistencia que prestara a algún enfermo.

 

En el libro "La Vida Escribe", psicografiado por Chico Xavier, el espíritu Hilario Silva nos da a conocer el episodio más sublime de su vida: "Una noche, después de adormecer, Eurípides se desdobló espontáneamente y se sintió subiendo, subiendo, subiendo, notando una atmósfera cada vez más límpida y tenue. Se vio entonces en un paisaje lindo y mirando a su alrededor, observó que, a lo lejos, había alguien sentado, que parecía meditar. Se aproximó, y se dio cuenta de que era Jesús, y que estaba llorando. Le preguntó entonces por qué lo hacía, y el Señor le dijo que era por causa de aquellos que conocían el Evangelio, pero que no lo practicaban. Desde esa noche, y hasta el fin de su vida, nunca más dejó de trabajar con Jesús."

 

LA FARMACIA ESPÍRITA "ESPERANZA Y CARIDAD

 

Junto a la cariñosa asistencia del Dr. Bezerra de Menezes, que lo acompañó durante todo su trabajo aquí en la Tierra, inaugura la Farmacia Espirita "Esperanza y Caridad".

 

Barsanulfo, como ya dijimos, había iniciado hacia tiempo una pequeña farmacia homeopática, donde atendía gratuitamente a los enfermos, durante los trabajos asistenciales. Ahora, bajo la égida del Dr. Bezerra, el trabajo alcanzaba mayores proporciones. En esa época, Barsanulfo retomó a la casa de sus padres, e instaló en ella la Farmacia, en un pequeño local improvisado, al lado de su habitación, la cual daba acceso a la tienda comercial del padre, en cuyo mostrador se recogían los envases vacios que las personas depositaban allí diariamente.

 

Familiares, amigos y alumnos colaboraron en diversas labores, incluyendo embalaje, despacho y archivo. Doña Meca ayudó en las curaciones, y se afirma que "herida en la que Dona Meca ponía la mano, sanaba enseguida".

 

"La rutina de la labor diaria de Barsanulfo se destacó especialmente por una constante: el trabajo convergente para el desarrollo de diferentes labores importantes, relacionadas con la educación, los Servicios Asistenciales del Grupo Espirita, las tareas de la Farmacia y las obligaciones en la oficina del comercio de su Padre, de donde obtenía los recursos para sus gastos personales y, sobre todo, para los auxilios diarios y anónimos a personas necesitadas, solicitantes o no. Mas, su día comenzaba aún de madrugada, cuando efectúa el recetario de afuera, cuya manipulación debería darse por la mañana. (...)"

 

El Espíritu Bezerra de Menezes fue el compañero delicadísimo, el colaborador de su noble misión, granjeándose una hoja de servicios en la Mies de Jesús, cuyo valor dimensional no podemos aquilatar.

 

El dulce y querido "Médico de los Pobres" se manifiesta a Eurípides por diferentes mecanismos de acuerdo a las circunstancias, en el transcurso del bendito programa de asistencia a los que sufren. (...)

 

Como intérprete fiel de Bezerra, Eurípides actuaba también como cirujano y partero, efectuando centenares de intervenciones con pleno éxito. Ningún caso se perdió, por más grave que pareciese."

 

"Entre los recursos caseros, se destacaba la tintura de hoja de naranjo, muy común en la farmacia, diversas texturas, extraídas de raíces medicinales, eran consumidas en la manipulación de las fórmulas. El trabajo de selección de esas raíces, en los campos de la ciudad, Eurípides sólo lo confiaba a dos eméritos conocedores del asunto: los señores Miguel Bento y Martin Terra, que, durante muchos años desempeñaron con devoción la tarea anónima de amor. En la Farmacia, jamás faltaba el jarope de azúcar, previamente refinado y preparado por las cariñosas manos de Doña "Meca".

 

En la habitación de Eurípides, (...) se instalaba el médium y su equipo de servicio. Eurípides, sentado en su amplio escritorio, era el intérprete del Espíritu Dr. Adolfo Bezerra de Menezes en el recetario. Alrededor, Zenón Borges, Alfredo Fernández y otros cumplen la delicada tarea de transcripción de las recetas, que eran recibidas en las propias cartas para los rótulos de la Farmacia, mientras otros alumnos los pegaban en los frascos y los enviaban al laboratorio, donde las dedicadas Sinhasinha y Edirith -y a veces Edalides- se encargaban de la manipulación escrupulosa de las fórmulas mediúmnicas." ("Eurípides- el Hombre y la Misión", Corina Novelino).

 

LA DESENCARNACIÓN

 

El propio Barsanulfo prevé su próxima desencarnación, durante la epidemia de la llamada "gripe española", que se expandió por varias localidades. En medio de la atención a los enfermos, el día 24 de octubre de 1918, jueves, Barsanulfo cae en estado febril, pero aun así continúa junto a los enfermos, incluso algunos de ellos miembros de su familia. Sólo busca el lecho por insistencia de "Meca" y Doña Amalia. A finales de octubre, anuncia su desencarnación para las seis horas de la mañana del primero de noviembre. Eurípides Barsanulfo desencarnó a las 05:30 horas de aquella mañana. Llovía suavemente ese día. El entierro ocurrió a las diecisiete horas del mismo día, 1 de noviembre de 1918, un viernes.

 

"Eurípides Barsanulfo no se hacía esperar, donde su presencia era necesaria -sublime personificación de la Caridad en su forma perfecta... olvidado de sí mismo, él aconsejaba, reconfortaba, animaba, iba a llevar al enfermo desvalido, además de la receta, del remedio, del consuelo moral, el óbolo material arrancado a sus propios recursos, producto de sus labores. Fue así que la enfermedad, de manera furtiva, invadió su propio organismo”. ("Periódico del Triángulo" - Uberaba– 17 de noviembre de 1918).

 

ALGUNOS CASOS MEDIÚMNICOS AUTÉNTICOS DE EURIPIDES BARSANULFO

 

Los siguientes casos han sido extraídos del libro "Eurípides Barsanulfo: el Apóstol de la Caridad", de Jorge Rizzini, Ediciones Fraterno, de los treinta y cinco descritos allí  y, conforme el autor, rigurosamente auténticos, pues le fueron narrados por testigos oculares y por las propias personas relacionadas con ellos. Es importante resaltar, como se dice en el libro, que cuando el Espíritu Eurípides Barsanulfo dejaba el cuerpo físico, en el fenómeno del desdoblamiento, era capaz de realizar, él solo, curaciones, operaciones y partos. La explicación es que Eurípides Barsanulfo, en una de sus últimas encamaciones, había sido médico en Francia. Cuando no ocurría el desdoblamiento, las curaciones dependían del Dr. Bezerra de Menezes, uno de sus guías espirituales. Un dato importante: "Era común ver a Eurípides Barsanulfo entrar en trance sonambúlico, en el patio del Colegio o en pleno salón de clases Entonces, los párpados se le cerraban, el rostro permanencia pálido, el sudor corría y ¡su espíritu se liberaba!. Los alumnos, ya acostumbrados al fenómeno permanecen en silencio, a la espera de que el profesor abriese los ojos y narrar lo que había visto o lo que había ido a hacer en espíritu por la ciudad: una curación, un parto o... verificar por qué determinado alumno travieso había huido del colegio."

 

Parto mediúmnico y bilocación. En cierta ocasión, dijo Eurípides Barsanulfo, sonriendo, después del trance, durante una clase:

 

-Presten atención. Acabo de estar en una residencia, detrás de la iglesia del Rosario, aquí en Sacramento, haciendo un parto difícil. El marido no sabe que ya es padre y está de camino hacia aquí. Viene a caballo y con la ropa de montar. En este momento, él está apeándose frente al colegio. Ahora va a subir los peldaños de la escalera. Cuando entre en la sala los señores deben permanecer de pie y después sentarse. Atención... El va a entrar...

 

Y el hombre con sombrero y ropa de montar entra muy afligido pidiendo a Eurípides Barsanulfo que fuese, urgentemente, a ayudar en el parto, pues la mujer la estaba pasando mal.

 

-Cálmese, respondió el médium, sonriendo. Ya tuvo lugar el parto hace cinco minutos...

-No es posible Señor Eurípides. Hace cinco minutos yo lo habría visto a usted por el camino.

-Usted no me vio porque fui en espíritu. Pero, yo, si lo vi a usted. Puede regresar a su casa. La niña que nació es bonita y está fuerte.

 

Pero, el hombre dudó y, temiendo por la vida de la mujer, llevó a Eurípides Barsanulfo... La parturienta, con la niña acostada al lado, al ver al médium, exclamo:

 

-Usted no necesitaba venir de nuevo, señor Eurípides... ¡EI bebé yo estamos muy bien de salud!

 

Entonces, Eurípides Barsanulfo, regresó rápido al colegio, para continuar la clase interrumpida."

 

Casos similares eran comunes en la vida de este Apóstol. El fenómeno que acabamos de relatar es sencillo, pero sólo en la apariencia. Si no, veamos. ¿Cómo puede un espíritu, o sea, el cuerpo espiritual de Eurípides Barsanulfo volverse tangible, al punto de creer la parturienta que se trataba del cuerpo físico?

 

Enseña Allan Kardec en el “Libro de los médiums” capítulo VI que por su naturaleza y en estado normal el Periespíritu es para nosotros invisible, pero puede sufrir modificaciones que lo tornen perceptible, o por una especie de "condensación", o por un cambio en la disposición molecular. Es entonces cuando nos aparece bajo una forma vaporosa. La palabra condensación -mas, por falta de otra expresión, no debe ser tomada al pie de la letra- la condensación, como decíamos, puede ser tal que el Periespíritu adquiere las propiedades de un cuerpo sólido y tangible; este puede, no obstante, instantáneamente retomar su estado etéreo e invisible."

 

No obstante, para que el Periespíritu adquiera las propiedades de un cuerpo sólido, aún son necesarios los fluidos de un médium. He aquí lo que el Codificador nos dice:

 

"El Espíritu nos aparece cuando dio a su Periespíritu la condición necesaria para volverse visible. Pero, la simple voluntad (del Espíritu) no basta para producir este efecto, porque la modificación del Periespíritu se verifica mediante su combinación con el fluido especifico del médium"

¿Cómo obtenía Eurípides Barsanulfo esos "fluidos específicos del médium" (fluidos animalizados? Necesitaría su espíritu de un médium como por ejemplo de los desencarnados? Sí, pero es evidente que los fluidos indispensables para hacerse tangible, debido al fenómeno de bicorporeidad o bilocación (como es su caso) él mismo los producía, puesto que Eurípides Barsanulfo era de hecho, médium de efectos físicos.

 

 

Un examen para Eurípides Barsanulfo

 

Carlos Teodoro da Cunha, propietario de la Hacienda del Rio de las Viejas, vino a Sacramento con la intención de ridiculizar a Eurípides Barsanulfo. Fue, pues, a la farmacia "Esperanza y Caridad" y, ocultando una sonrisa, pidió al médium que, deprisa, le diese un remedio para Cristina, su esposa, que la estaba pasando muy mal...

 

Eurípides Barsanulfo prepara el remedio; pero, antes de ponerlo en las manos del hábil hacendado, le recomendó:

 

-Preste atención. Si usted no le diere este remedio, pronto, ella morirá. Cabalgue rápido, vaya enseguida, porque Doña Cristina, su esposa, está ante la muerte! Carlos Teodoro da Cunha guardó el remedio, en el bolsillo, y salió de la Farmacia, pensando: "Pero, qué farsante! Dejé a Cristina con perfecta salud. Pero... ¿Y si fuera verdad lo que dice? Mejor voy averiguar.

 

Y cabalgó rumbo a la hacienda. Cuando se apeó del animal, enseguida vinieron a informarle que su esposa estaba en cama, extremadamente pálida, y la respiración casi imperceptible.

 

-Dios mío! Entonces, es verdad!-exclamó el hacendado

 

E, inmediatamente comenzó a dar a la esposa el remedio preparado por Eurípides Barsanulfo. Esa misma noche, Cristina, comenzó a recuperar la salud. Y Carlos Teodoro da Cunha, casi un beato, se convirtió al Espiritismo."

 

El celador que quería ver para creer

 

Abramos un paréntesis, para llamar la atención del lector sobre el siguiente hecho. El cuerpo espiritual de Eurípides Barsanulfo, cuando se liberaba del cuerpo somático, aunque actuando sobre la materia, no siempre se tornaba tangible. Vamos a presentar nuevos ejemplos que no deben, (nos apresuramos a repetir), ser interpretados como clarividencia. Son casos de "desdoblamiento". Además, Eurípides mismo así los consideraba.

 

"Jerónimo Cándido Gomide, ya con veintiún años de edad, tenia un físico robusto, era enfermero de los obsesos internados y celador del colegio Allan Kardec. En cierta mañana, vio al profesor Eurípides Barsanulfo sentado en una silla debajo de la terraza de la enredadera florida del colegio y, creyéndole dormido, pasó, silencioso...

 

-¿A dónde va usted, caminando como un gato? -dijo el médium

 

-Estoy caminando así para no despertarlo.

 

-Señor Jerónimo, segundos atrás estuve en espíritu en la casa de Doña Mariquita, en el Zagaia, la hija de ella que tenia difteria murió, no hace un minuto. Doña Mariquita está insultándome y blasfemando contra Dios y Jesús.

 

Jerónimo asintió con la cabeza, pero... no le creyó. ¡Si ayer la niña estaba tan alegre! Y, fingiendo barrer el patio, se escabulló, y saliendo a la calle corrió en dirección al Zagaia y encontró, realmente, a la niña muerta en la cama y a Doña Mariquita dando gritos, blasfemando. Y regresó al colegio; Eurípides Barsanulfo continuaba sentado en la silla...

 

-Venga acá, Señor Jerónimo. ¿Es cómo yo le dije o no?

 

-¡Si, es así mismo, Señor! ¿Pero, cómo sabe usted que yo fui a verificar?

 

Lo acompañe en espíritu. ¡No se pudo impedir la desencarnación! La niña tenía que abandonar la tierra, pero la madre no comprende nada de las cosas de Dios y blasfema. En cuanto a usted, Señor Jerónimo, es un Tomás: sólo cree viendo..."

 

El caso de Ana García de Castro

 

"La familia de Ana García de Castro reside en la Hacienda Ribalta, de propiedad de Alfredo Vilela de Andrade, en la Estación Delta, próxima a Igarapava, Minas Gerais, Brasil.

 

Ana, tenía diecisiete años de edad, cuando le sobrevino una fuerte gripe y, a consecuencia de ello sufrió de una infección pulmonar: tosía, tenía fiebre alta, enflaqueció en demasía. Su padre, Francisco García, maestro de obras en la hacienda, buscó en Igarapava al Dr. Pondé, pero el médico, considerando que la Estación Delta se hallaba muy lejos, le pidió que trajera a Ana al consultorio, lo cual era imposible debido a su debilidad física y al hecho de que el viaje debía ser a caballo. Entonces, para librarse del caso, el Dr. Pondé le recetó algunos comprimidos... Y Ana empeoraba día tras día. Fue cuando, el dueño de la hacienda, Alfredo Vilela de Andrade, aconsejó a Francisco García que buscase a Eurípides Barsanulfo -y le dio, enseguida, una carta de presentación, si bien innecesaria-.

 

 Francisco García, siguió a caballo esa misma madrugada hacia Sacramento. Llegó por la mañana. Al mezclarse con el pueblo, frente a la farmacia "Esperanza y Caridad" oyó, con sorpresa, como Eurípides Barsanulfo decía en voz alta:

 

-Acaba de llegar de la Estación de Delta un hombre con una carta de mi amigo Alfredo Vilela. Ese hombre puede aproximarse. Francisco García se quedó muy sorprendido ¿Cómo había sabido el médium que Alfredo Vilela le envió una carta? Y que el portador desconocido había llegado en aquel instante? Irguió el brazo y se aproximó con el sobre en la mano.

 

-He aquí la carta. Vine porque mi hija está muy enferma.

 

-Dele este remedio. Le va hacer bien! -respondió Eurípides Barsanulfo, pero con una sonrisa...

 

Francisco García se lo agradeció, montó a caballo y regresó a la hacienda. Y tuvo otra sorpresa: su hija Ana, estaba sin fiebre, sin tos, sin dolor en los pulmones, y alimentándose!

 

Alfredo Vilela, que era espirita le explicó, entonces:

 

-Mientras usted fue, de madrugada, hacia Sacramento, Eurípides Barsanulfo, en espíritu, atendiendo a la oración que hice, ¡vino a la hacienda a ver a Ana! Y, materializado por algunos minutos, la curó. Ya ella no tiene necesidad de ingerir el remedio que Eurípides le dio, sonriendo...

 

Francisco García se convirtió al Espiritismo. El caso que acabamos de relatar nos fue transmitido en San Pablo por la propia Señora Ana García de Castro...

 

Casos como estos se cuentan por millares en la rica trayectoria de este Apóstol del Señor Jesús, que vivió para servir por amor a las gentes de la región y del país donde le tocó vivir…

 

Anuario Espírita 2011. (Wilson Frungilo Júnior)

 

Reflexiones

Reflexión 18/5/19

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