Presidenta: Solveig Nordström

Asociación sin ánimo de lucro. Inscrita en la Federación Espírita Española.

"Tendré siempre mis oídos abiertos para escuchar el llanto de alguien y mis ojos estarán observando para descubrir a los solitarios, escondidos en los pliegues de su manto de amargura" (Rabindranath Tagore)

3 de agosto de 2020

CIENCIA Y ESPIRITISMO

Andrea Graus, nos acerca desde la colección Comares de Historia a cómo fue la ciencia en relación al espiritismo, y viceversa, entre los años 1880 y 1930.

Lo que nos cuenta la sinopsis del libro editado por Comares: Ciencia y espiritismo nos parecen hoy conceptos opuestos, pero no siempre ha sido así.

Entre 1880 y 1930, el espiritismo formó parte de los grandes debates científicos de la modernidad, como el positivismo, la histeria, la hipnosis y el inconsciente.

Lejos de ser un ámbito marginal, premios Nobel y reconocidos médicos estudiaron los fenómenos espiritistas. Como muestra este libro, en España varios científicos, en su mayoría doctores, se interesaron por el desafío que el espiritismo suponía para la ciencia. Organizaron experimentos y viajaron por Europa para estudiar médiums famosos, en su mayoría mujeres, como Eusapia Palladino.

La investigación con médiums representó una vía para descubrir supuestas facultades ocultas, como la clarividencia; o por el contrario, un modo de investigar trastornos de la personalidad, «verdaderos» causantes de los fenómenos. Esta historia, hasta hoy velada en el ámbito español, nos muestra el afán científico por explorar los confines del espíritu y la mente. Confines que, como algo propio de los seres humanos, también debe ser objeto del estudio de nuestro pasado.

La autora, Andrea Graus: investigadora Marie Curie en el Centre Alexandre Koyré (Centre National de la Recherche Scientifique) de París. Doctora en Historia de la Ciencia por la Universidad Autónoma de Barcelona, realizó su postdoctorado en la Universidad de Amberes y ha llevado a cabo estancias de investigación en la University College London, el CéSor (CNRS-EHESS) y el Instituto de Historia (CSIC) de Madrid. Sus publicaciones han abordado la historia del espiritismo, la hipnosis y el misticismo en España y Francia. Su actual línea de investigación se centra en la historia de los niños prodigio y el talento infantil.

 

 cienciayespiritismo (2).jpg-Querida amiga Andrea, ¿qué es lo que te ha hecho acercarte tanto al mundo de la ciencia como al del espiritismo desde finales del XIX hasta los años 30 del siglo pasado?, desde ese punto de vista, diría yo, tan integral….

-El estudio científico de los médiums en ese período está relacionado con cuestiones que siempre me han interesado, como la psicología y la psiquiatría. En esa época, las interpretaciones que se dieron a los fenómenos espiritistas partían de nuevas teorías sobre el inconsciente y la personalidad, como por ejemplo las dobles personalidades, la histeria y el automatismo psicológico.

El estudio de los fenómenos espiritistas dará lugar a una supuesta “ciencia venidera”, llamada investigaciones psíquicas (la predecesora de la parapsicología). A través de este proyecto participaron científicos de todo el mundo que se hallaban a medio camino entre la psiquiatría, la hipnosis, la medicina, la psicología…

Estudiar el desarrollo de las investigaciones psíquicas en España me sirvió para comprender cuestiones como la demarcación científica (es decir, el cómo decidimos qué es ciencia y qué no), y para mostrar que el conocimiento sobre la mente también se forjó en relación con experiencias que hoy llamaríamos paranormales o sobrenaturales.

-¿Este libro surge de tu tesis?; ¿cómo lo haces eso de transformar la tesis en un libro muy, muy entretenido… desde el punto de vista de que levanta mucha curiosidad?, es un libro que gana con la lectura según vamos avanzando…

-La tesis es un ejercicio académico de gran envergadura, donde hay que alcanzar unos objetivos concretos, de originalidad y excelencia investigadora, mediante un formato y una estructura muy determinados. Cuando me plantee transformar mi tesis en un libro, tenía claro que quería que sirviera tanto al historiador como al lector curioso que quiere dejarse sorprender. Había que encontrar un punto intermedio entre lo que sería la investigación académica y la literatura de divulgación, a veces de carácter sensacionalista, con la que a veces se tratan estos temas.

Al reescribir el libro no di ningún concepto o teoría por sentado, como podía pasarme con la tesis. También reduje los capítulos para que quedara solo lo esencial, sin restar por ello rigor histórico. Creo que fue importante dejar pasar dos o tres años antes de dedicarme a transformar la tesis, justamente para poder ver a través del texto y quedarme con lo más relevante. También me preocupó mucho que la lectura fuera amena a la par que entretenida. Para mí es imprescindible llegar a un público amplio y ofrecer historias que sean tanto curiosas como originales a nivel investigador.

-¿Qué pretendías con esta investigación… qué querías dejar bien claro?; ¿y qué sabes, bien cierto, que has conseguido?; ¿hay alguna cosa que “se te ha quedado como suelta”?

-No soy ni proselitista ni militante del espiritismo, la parapsicología o cualquier otro campo de “lo oculto” sobre los que trata el libro (hipnosis, clarividencia…). Pero sí me di cuenta, tanto a través de la Licenciatura de Psicología, como luego durante el Doctorado en Historia de la ciencia, que históricamente había existido un interés científico, especialmente psiquiátrico y psicológico, por los fenómenos del espiritismo el cual, en el caso español, seguía siendo ignorado o incluso invisibilizado.

Por un lado, quería mostrar que la historia de la ciencia, y en particular de la psicología y psiquiatría, estaba ligada al estudio de los médiums y los fenómenos espiritistas, hoy tan denostados.

Por otro lado, no quería hacer una historia basada en el fraude, o en cómo los científicos fueron engañados por los médiums. Uno de mis argumentos es que, a pesar de que el fraude existió, esto no impidió que se generaran conocimientos psicológicos a través de las experiencias con médiums.

Esto fue así porque, como decía antes, la mayoría de psicólogos y psiquiatras idearon sus propias teorías sobre los fenómenos espiritistas. Por ejemplo, muchos científicos interpretaron que los espíritus eran una personalidad inconsciente del médium. Esto permitió desarrollar nuevas teorías sobre la mente, como la disociación, las cuales a pesar de haber evolucionado todavía nos acompañan.

En el libro me hubiera gustado profundizar mucho más en la voz de las médiums que investigo, pero no fue posible debido a la ausencia de fuentes primarias, como cartas o diarios, donde expriman sus opiniones. Al final, las médiums de las que trato aparecen casi exclusivamente a través del filtro de los científicos que las estudiaron, o del movimiento espiritista al cual pertenecieron. Este es, sin duda, mi mayor remordimiento.

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-¿Por qué escoges “la ciencia y el espiritismo” para, no sé cómo decirlo, ubicar cómo era el pensamiento de aquellos años… y cómo viajábamos en él… y cómo nos enfrentamos a nuestras dudas, temores, interrogantes y miedos?

-A finales del siglo XIX y principios del XX, ciencia y espiritismo no eran conceptos opuestos como nos lo parecen hoy en día. Se trata de un momento histórico donde los límites de la psicología en particular, y por lo tanto de la mente humana en general, no estaban tan fijados. Los médiums representaban una ventana a un mundo desconocido, tanto a nivel científico como espiritual.

Como muestro en el libro, muchos científicos intentaron ver a través de esta ventana sin prejuicios, a pesar de que luego negaran la existencia de los fenómenos espiritistas, hecho que no les impidió desarrollar nuevas teorías sobre la mente.

Hoy los límites entre lo natural y lo sobrenatural, lo científico y lo oculto, lo material y lo espiritual, están mucho más definidos. Por eso hay a quien le cuesta entender que el espiritismo tuviera en su momento un interés científico legítimo y reconocido.

-¿Y por qué “te fijas” en esa horquilla temporal tan concreta de 1880 a 1930? Época temporal, amiga Andrea, que en el resto de Europa, (por ejemplo, llama mucho la atención del Reino Unido, también Francia) el tema del espiritismo estaba como más integrado dentro casi, casi del mundillo intelectual… pero aquí en España eso era mucho más difícil de mostrar… lo que no quiere decir que no se produjese cierta interacción entre ciencia, “lo intelectual” y todo lo referente al espiritismo, ¿verdad? ¿Podemos poner algunos nombres y apellidos de gentes de aquí que se atrevían a hablar, debatir y argumentar en torno a la ciencia y al espiritismo?

-El período que estudio en el libro es el momento el momento de auge y declive del estudio científico de los fenómenos espiritistas en Europa y Estados Unidos.

Se fundarán sociedades que todavía perduran hoy en día, como el Institut Métapsychique International de París y la Society for Psychical Research de Londres.

Cuando me puse a leer sobre la historia del espiritismo y las investigaciones psíquicas en Francia, el Reino Unido o Alemania, me di cuenta de que era importante esclarecer el caso español. En ese momento, fue una parte importante de la elite científica e intelectual quien intentó dar una respuesta a los fenómenos del espiritismo.

España no fue una excepción. Entre los científicos que experimentaron con médiums hallamos a Santiago Ramón y Cajal, quien incluso escribió un libro al respecto (Ensayos sobre el hipnotismo, el espiritismo y la metapsíquica). A pesar de que, según deja constancia Ramón y Cajal en sus escritos, el libro fue entregado al editor antes de su muerte, el manuscrito se perdió durante la guerra civil.

Mi libro se centra en particular en cuatro científicos e intelectuales que estudiaron a médiums en España y el extranjero: los médicos Manuel Otero Acevedo, Víctor Melcior y Humbert Torres, y el astrónomo Josep Comas i Solà.

Sin embargo, por sus páginas desfilan muchas otras personalidades españolas y extranjeras interesadas por los médiums, como el escritor Ramón del Valle-Inclán, el astrónomo Camille Flammarion o los médicos Charles Richet y Cesare Lombroso.

-Grandes debates se abrieron en torno al espiritismo, a las médiums… frente a “los dogmas más científicos”… Podemos afirmar esto en toda Europa, pero ¿cómo aquí en España?

-Ha habido ciertos intentos de presentar el interés científico por el espiritismo, los médiums y la hipnosis como pasatiempos propios de la época. Para mí, esta interpretación es incorrecta.

Lo que sí había es un temor al ridículo por parte de aquellas eminencias científicas que se interesaron por estos fenómenos, como el criminólogo y psiquiatra italiano Cesare Lombroso. En España, este temor pudo llevar a muchos intelectuales y hombres de ciencia a no indagar en los fenómenos espiritistas por miedo al descrédito científico.

En España no existieron apenas sociedades científicas dedicadas al estudio de los fenómenos espiritistas, como ocurrió en Francia o el Reino Unido. Esto obligó a muchos científicos a realizar sus investigaciones con médiums solos o en el extranjero, donde entraron en contacto con sociedades como el Institut Métapsychique International de París y sus principales representantes. En este sentido, se dieron colaboraciones entre España y el resto de Europa que mi libro destaca. 

-¿Qué lugar ocupa aquí la influencia, diría mucha, de la Iglesia entre la población? ¿Qué importancia tuvo en y entre la ciencia y el espiritismo?

-La Iglesia católica en España jugó un papel importante en relación con la represión del movimiento espiritista, pero no tanto en relación con el interés científico por los fenómenos espiritistas.

En 1861 se llevó a cabo un auto-de-fe contra el espiritismo en Barcelona, instigado por el descubrimiento de centenares de panfletos y libros espiritistas que habían sido introducidos de forma ilegal por el puerto desde Francia.

Sin embargo, los ataques de la Iglesia permitieron que el espiritismo ganara simpatizantes entre la clase obrera, anticlerical y librepensadora, sobre todo entre aquellas personas que creían en la existencia del espíritu pero no conjugaban con los dogmas católicos. Así, la Iglesia en España sirvió tanto de represor como (y a pesar suyo) de catalizador del espiritismo.

A pesar de que la Iglesia condenó las fenómenos espiritistas por ser “demoníacos” y no alentó su estudio científico, hubo algunos eclesiásticos, como el padre jesuita y psicólogo Fernando María Palmés (de quien hablo en el libro) que se interesaron por los fenómenos espiritistas y su estudio científico. En este caso, su objetivo fue probar que tanto el espiritismo como las investigaciones psíquicas eran producto de un fraude.

-En esos años, ¿desde Europa qué se reflejaba y qué y de qué manera llegaban aquí esas consideraciones en torno a la ciencia y todo su abanico de posibilidades y al espiritismo..?; ¿Cómo eran aquí acogidas, aprendidas, reflejadas?; ¿qué surgía, “como de nuevo”, desde aquí?

-La principal influencia en España, tanto en el movimiento espiritista como en los estudios científicos de los fenómenos espiritistas, vino de Francia. Para empezar, el espiritismo español se basa en la doctrina de los años 1860 del líder espiritista francés Allan Kardec.

Luego, a nivel científico, España se vio muy influenciada por teorías como el automatismo psicológico de Pierre Janet, la exteriorización de la motilidad y la sensibilidad de Albert de Rochas, o la metapsíquica de Charles Richet.

Estas formas de interpretar los hechos espiritistas situaban el médium (es decir, el ser humano, y no los espíritus) como la causa de los fenómenos. Se especulaba con la existencia de fuerzas humanas desconocidas, como la telepatía o la clarividencia. Así mismo, se atribuía ciertos fenómenos espiritistas a trastornos de la personalidad, como la disociación.

Los científicos españoles que examino en el libro se vieron influenciados por todas estas teorías que circulaban en Europa, la mayoría con un apoyo científico considerable. A partir de sus estudios con médiums desarrollaron sus propias teorías al respecto, algunas a medio camino entre el espiritismo y la metapsíquica, como las de Humbert Torres.

También hubo materialistas empedernidos, como Manuel Otero Acevedo y Cesare Lombroso, que tras estudiar a médiums como Eusapia Palladino abandonaron sus creencias y especularon con la posibilidad de que la inteligencia, la mente o el espíritu existieran fuera de la materia.  

-¿Por qué el mundo de los médiums, el espiritismo está tan ligado a la psiquiatría?

-En el siglo XIX existe la idea de que los sujetos que se hallan en un extremo del continuo que iría de lo “normal” a lo “anormal”, o de lo sano a la patológico, permitían indagar en características generales de la naturaleza humana.

Por ejemplo, se cree que un sujeto que tenga una memoria extraordinaria nos servirá para investigar los tipos de memoria, ya que en este sujeto esta capacidad está maximizada y podemos “observar” en él como a través de una lupa. Esta forma de estudiar los “sujetos extremos” o “extraordinarios” se da sobre todo en Francia, país donde la psiquiatría se interesará particularmente por los médiums.

Desde el punto de vista del psiquiatra, el médium aparece como un sujeto en quien, por ejemplo, el inconsciente se muestra de forma más clara y por lo tanto permite estudiar los intersticios de la mente.

El psicólogo y médico francés Pierre Janet argumentó que muchos psiquiatras estudiaron los médiums para comprender el fenómeno de las dobles personalidades, la alucinación o las crisis histéricas. Partiendo del examen de los médiums, los psiquiatras lograron teorizar sobre cuestiones tan diversas como la locura y el subconsciente, a la vez que especularon sobre posibles facultades latentes, como la telepatía, facultad que supuestamente poseerían todos los humanos pero que solo se revelaría en sujetos extraordinarios como los médiums.

cienciayespiritismo (2).jpeg-¿Está la percepción de que si no se pueden dar respuestas científicas, no hay respuesta… el científico o científica debe ser capaz de vivir, convivir, ver, entender y saber leer mucho más allá de las formulaciones…?

-Una de las cuestiones de las que trata mi libro es que, como muestra la historia de la ciencia, no hay una sola respuesta a una pregunta. Tal y como apunta el sociólogo de la ciencia Thomas Gieryn, el problema no es que no exista una ciencia real o verdadera, sino que disponemos de demasiadas “ciencias reales”. Esto no significa que el conocimiento científico no exista, pero tampoco quiere decir que sea inamovible.

Mi libro trata de un período histórico donde científicos de disciplinas tan variadas como la medicina, la psicología y la astronomía, quisieron ver más allá de las leyes científicas establecidas. Existía la convicción de que el estudio de los médiums podía revolucionar la ciencia, y a pesar de que no fue así, como muchos reconocieron, contribuyó a generar conocimientos científicos, sobre todo en el ámbito psiquiátrico y psicológico, como hemos avanzado en muchas de las preguntas anteriores.

-¿Por qué, hoy en día, hablar o pretender entender el espiritismo, simplemente acercarte a él es todavía una especie de “tabú”… creo que lo es, de veras..? ¿Lo es más todavía entre las jóvenes comunidades científicas?

-Es un tabú porque, entre otras cuestiones, el espiritismo terminó por afianzar las fronteras entre la ciencia y la pseudociencia.

Así, hoy tenemos asumido que alguien que se interesa por los médiums y los fenómenos espiritistas no está haciendo ciencia, sino que se trata de una actividad paranormal o pseudocientífica, asociada principalmente a la parapsicología.

Como muestra el libro, esta percepción no existía, o no estaba tan marcada a finales del siglo XIX y principios del XX, donde el interés por los fenómenos espiritistas no se veía (o no solo) como pseudocientífico. Sin embargo, fue durante ese periodo de indefinición donde terminará por consolidarse la idea, dentro de la comunidad científica mayoritaria, que los fenómenos espiritistas no pueden formar parte de la ciencia y que, en consecuencia, las personas y los trabajos científicos que se interesen por ellos quedaran “fuera” de la ciencia. Esta disyuntiva entre lo que pertenece o no a la ciencia deja menos espacio a los científicos de hoy en día para interesarse por lo oculto o lo paranormal de forma libre y sin prejuicios.

cienciayespiritismo 8.jpg-¿Hasta qué punto el espiritismo en esa época temporal puede relacionarse de alguna manera con la masonería?

-En mi investigación no he encontrado grandes conexiones entre masonería y espiritismo, pero existían. Por ejemplo, el presidente de la Federación Espiritista Española en los años 1920, Eduardo Anaya Mena (pseudónimo: Profesor Asmara), era masón. Luego, dentro de la Iglesia católica, había una tendencia en poner espiritismo y masonería en el mismo saco, tildándolos de sectas.

-También “eres experta” en el tema de los niños prodigio….¿la educación de estas personas está debidamente integrada o debería de estarla?---no más ni menos que la educación de los que no son prodigio…---Me pregunto cómo ves la situación de los niños prodigio…

-En la actualidad mi investigación se centra en la historia de los niños prodigio en los siglos XIX y XX. Un niño prodigio no es propiamente lo que llamamos un superdotado, sino un niño con un talento extremo para un dominio en concreto, como puede ser la música o el cálculo mental.

Una de las cuestiones que más me ha llamado la atención es que, especialmente en el siglo XIX, donde la educación primaria empezó a ser obligatoria en la mayor parte de Europa, los niños prodigio que el público admiraba en París, Berlín, Londres o Barcelona eran, en su mayoría, analfabetos o no habían ido nunca a la escuela.

Esto era así tanto para los virtuosos musicales, como para los niños prodigio en aritmética, ajedrez u otros dominios. Sus padres o sus tutores y managers habían preferido explotar el talento del niño o niña, proporcionándole una educación exquisita en su ámbito (como la música), pero no una educación general. Curiosamente, al final la falta de una educación general terminaba por perjudicar el desarrollo del talento del niño prodigio. Estos casos nos muestran que, incluso dentro del extremo, hay que formarse de manera equilibrada. En este sentido, la escolarización de los niños prodigio, como la de cualquier niño, es primordial para su futuro.

-Amiga, ¿nos puedes contar cómo fue el proceso de documentación e investigación en torno al espiritismo y también a la ciencia en ese período temporal que abriga, también la Dictadura de Miguel Primo de Rivera?

-Fue un proceso de alrededor de tres años, que me llevo por distintos archivos y bibliotecas en España, Francia y el Reino Unido. En España, tanto en Barcelona, Madrid y otras ciudades más pequeñas, como Sabadell o Lleida, encontré muchas fuentes primarias, como revistas y libros espiritistas. Sin embargo, mi interés raía en las “experiencias científicas” con médiums.

Este campo, por entonces conocido como investigaciones psíquicas (que hoy llamaríamos parapsicología), era mucho más difícil de investigar. Tuve que identificar los científicos poco a poco a través de la prensa y los libros espiritistas para localizar sus trabajos, como por ejemplo el libro Los espíritus del doctor Manuel Otero Acevedo, donde habla de sus experiencias con la famosa médium Eusapia Palladino, o Los estados subconscientes y las aberraciones de la personalidad de Víctor Melcior, donde explica cómo “curó” a la médium Teresa Esquius. A partir de estas pistas pude ir tirando de los hilos y reconstruir otros casos. En Lleida pude consultar los archivos del médico Humbert Torres, los cuales incluyen un manuscrito inédito sobre el espiritismo y las investigaciones psíquicas que escribió durante el exilio tras la guerra civil.

Cuando empecé a estudiar este terreno, apenas había trabajos históricos centrados en el contexto español, pero se disponían de mucha literatura secundaria sobre Francia e Inglaterra.

Por ello realicé dos estancias de investigación, primero en Londres y luego en París. En el Reino Unido, sobre todo en los archivos de la Society for Psychical Research y de Frederic Myers de la Universidad de Cambridge, esperaba encontrar correspondencias entre los científicos y los espiritistas de España y los ingleses. A pesar de que encontré fuentes interesantes, me di cuenta de que la principal influencia en España venía de Francia. En París, en los archivos del Institut Métapsychique International (IMI), encontré mucho material sin explorar, como correspondencias que mostraban los contactos entre España y Francia, tanto entre espiritistas como investigadores. Humbert Torres incluso fue a París para estudiar una médium del IMI, como muestra el libro.


-Luego, Andrea, ¿cómo haces por ponerle orden a todo?; ¿cómo es tu metodología de trabajo?

-La investigación histórica tiene algo de detectivesco. Al principio existe una fase de acumulación, donde buscas muchas fuentes sin saber del todo qué harás con ellas. Al examinarlas empiezas a tener una idea, ves la imagen del puzzle formarse, por así decirlo.

Con el tiempo he aprendido a acumular menos fuentes. Es decir, que si antes iba a un archivo y lo fotografía todo, ahora acostumbro a hacer una selección in situ, según el artículo o capítulo de libro que me proponga escribir. No hay que olvidar que la historia también tiene mucho de interpretación propia, o de maneras de relatar los hechos. Así, cuando me pongo a escribir soy consciente que estoy tomando decisiones.

Por ejemplo, en mi caso decidí centrarme en las relaciones entre ciencia y espiritismo, y no en el movimiento espiritista en sí, que tiene muchos otros aspectos no relacionados con el mundo científico. La historia es una herramienta muy poderosa, otro más de los filtros que aplicamos a realidad, y es importante recordar que, incluso partiendo de las mismas fuentes, siempre podemos llegar a objetivos distintos, más o menos acertados.

29 de julio de 2020

AMALIA DOMINGO SOLER

MIS IDEALES

Amalia Domingo Soler


Ni  los  antiguos  sabios  de  la  Grecia,  ni  los  grandes  pensadores  de nuestros días, han podido escribir, ni definir una obra tan perfecta, tan llena de episodios interesantes y de sucesos conmovedores, como encierra ese volumen divino llamado hombre.

Ni Voltaire con su profundo estudio del corazón humano, ni el célebre Rousseau  con  su  Contrato  Social,  ni  el  inolvidable  Lord  Byron  con  sus nostalgias sublimes y sus pesimismos desconcertantes; ni el autor del Quijote, Miguel de Cervantes Saavedra; ni el primer poeta y filósofo del siglo XIX, Víctor Hugo, ninguno ha llegado a idear una tragedia con escenas tan emocionantes como  se  encuentra  en  la  historia  de  algunos  seres;  que  nunca  la  inventiva humana tiene tan vivos colores como la amarga realidad de la vida.

Yo he leído mucho, muchísimo en este mundo. A los diez años conocí el valor de lo que leía, y durante cuatro lustros he ojeado toda clase de libros,llegando  a  familiarizarme  tanto  con  las  novelas,  crónicas,  memorias, impresiones, historias y relatos de viajes, que al comenzar a leer un volumen, por el prólogo deducía cual era el epílogo, hasta hacérseme monótona la lectura, y decir como aquel indiferente del cuento, que cuando iba al teatro,se dormía tranquilo y al despertarse preguntaba a sus amigos: “¿Se casó, o se murió?”  Así discurría yo al comenzar la lectura de un libro, hasta que decidí buscar la fuente de la historia humana en la frente del hombre y en la sonrisa de la mujer.

Cada ser humano que conozco me sirve de modelo para mis estudios; y así como los médicos de nuestros días hacen sus experimentos de inoculaciones de distintas especies, y hasta prueban el efecto de sus medicinas en sí mismos,como lo hizo Samuel Hahnemann, el fundador de la homeopatía, y otro sabio cuyo nombre no recuerdo en este momento, que probó en sí mismo el efecto queproducía el cloroformo, yo estudio, leo y tomo apuntes en esas criaturas que, si se las mira atentamente, se ve que llevan en su rostro un jeroglífico trazado por el lápiz del dolor.

El  haberme  dedicado  a  la  propaganda  del  Espiritismo,  me  ha  hecho conocer  a  muchísimos  desgraciados.  Algunos  de  ellos  me  han  contado espontáneamente su historia; en otros me ha costado el trabajo de ir leyendo línea por línea en las arrugas de su frente, en la expresión de sus ojos, en la inflexión de su voz y en la amarga sonrisa de sus labios; y he creído en la verdad del Espiritismo, más que por sus fenómenos, por la influencia moralizadora que ejerce sobre el carácter, las costumbres y las pasiones humanas.

Este fenómeno, producido por la comunicación de los Espíritus, es superior en grado máximo a todos los aportes, apariciones, escritura directa y demás manifestaciones de los seres de ultratumba.

Nada es más difícil en la Tierra que cambiar el modo de ser del hombre:hay vicios tan arraigados y malas costumbres tan inveteradas, que dominan en absoluto, y todo lo más que en una existencia se consigue, es avergonzarse de ellas y tratar de ocultarlas. Eso ya es algo, puesto que se comienza por evitar dar el mal ejemplo; pero dista mucho de ser lo suficiente para regenerarnos; mientras que la comunicación de los Espíritus logra en algunos hombres lo más difícil, extirpar de raíz pequeños defectos que suelen pasar inadvertidos para el mundo, pero que no por esto dejan de producir un daño inmenso al que los tiene.Se nos dirá que la mayoría de los espiritistas tienen las mismas debilidades y flaquezas que los demás hombres, ¿quién lo duda?.

El Espiritismo no ha venido a hacer santos; ha venido a operar una reforma grande, profunda, trascendental, y por esta razón su trabajo es lento; que mientras más gigantesca es la obra, más tiempo se necesita para llevarla a  cabo;  debiéndose  también  considerar  que  el  Espiritismo  encuentra  a  la Humanidad sumergida en la más humillante degradación. Porque, ¿qué mayor envilecimiento para el Espíritu que comprar su salvación por un puñado de oro,o creer que el acaso acumuló las moléculas que componen su cuerpo de igualmanera que el simún amontona los granos de arena en el desierto?

Las religiones han empequeñecido al hombre; la falsa ciencia le ha enorgullecido, y el Espiritismo tiene que luchar con los ignorantes y los fatuos,o sea con los tontos de buena fe y los mentecatos envanecidos con su afán de saber.

Entre tanta cizaña tiene que implantar el ideal de la justicia, grande y justa, y despertar en el hombre el sentimiento de su dignidad, haciéndole comprender que no hay más cielo ni más infierno que nuestras obras, buenas o malas.


Tiene que demostrar el Espiritismo al obcecado materialista, que su yo pensante no es un poco de fósforo que en mayor o menor cantidad llena las cavidades de su cerebro, puesto que éste, en un momento de crisis, queda inerte, la masa cerebral pierde su vibración y la rápida descomposición de la materia orgánica disgrega el cuerpo, mientras que el entendimiento y la voluntad que le hicieron funcionar siguen vibrando, el  yo sobrevive revestido de otra envolturamenos grosera, pensando, sintiendo y queriendo.

Como se ve, el Espiritismo está llamado a verificar una revolución completa en todas las clases sociales, en todas las esferas de la vida, en todas las  inteligencias,  y  obra  tan  colosal,  no  se  puede  consumar  en  un  corto número de años: que le cuesta mucho al hombre separarse de vicios que le complacen y de religiones que le tranquilizan con sofismas que parecen verdades mientras no se analizan a la luz de la razón.

¿Hay algo más cómodo que pecar, confesarse, recibir la absolución de nuestros pecados, volver a pecar en la seguridad de que la bendición de un sacerdote ha de abrirnos laspuertas del cielo?

¿Y qué diremos de los materialistas, que nada encuentran en la creación superior a ellos, creyéndose modestamente el cerebro del Universo?

¿Y dónde hay seres más felices que los indiferentes, que no se preocupan por nada? Decirles que estudien y averigüen por qué nacieron, es exigirles un inmenso sacrificio.

 El estudio del Espiritismo viene indudablemente a destruir la paz de algunas existencias improductivas que se deslizan en la molicie; flores inodoras, árboles improductivos.

El  Espiritismo  viene  a  despertar  grandes  remordimientos,  a  destruir muchas  ilusiones  engañosas;  es  el  microscopio  con  el  cual  vemos  nuestras ocultas  miserias;  como  son  nuestra  envidia,  nuestro  solapado  amor  propio, nuestra falsa modestia, nuestra sorda murmuración, nuestra escondida avaricia y otros innumerables defectos, consecuencia natural de las anteriores causas, que en gran número pasan inadvertidos en la sociedad, como pasan a nuestra vista los millones de infusorios que se agitan en una gota de agua.

Para estudiar el Espiritismo, se necesita que el espíritu esté preparado para ello, bien por el progreso adquirido, bien porque sus muchos desaciertos le hayan colocado al borde del abismo, y tomado en serio el adagio a grandes males, grandes determinaciones, se decida a cauterizar las profundas llagas que le hacen vivir muriendo.

Es indudable que se necesita mucho valor para leer uno en sí mismo; por eso  abundan  los  espiritistas  convencidos,  y  escasean  los  que  hacen  firme propósito de corregirse de sus vicios cuanto les es humanamente posible; pero es innegable que el verdadero espiritista, el que se propone ir por la senda del progreso, llega a poseer virtudes que forman en torno suyo una esplendente aureola, para lo cual cuenta con convicciones profundas, de que la generalidad carece.

Mucho ha de influir eficazmente en el hombre dotado de buena voluntad y de regular criterio, obtener por sí mismo o por otro comunicaciones razonadas,en las cuales le aconsejen los Espíritus el cumplimiento  estricto de su deber, y sin falsa adulación le den el parabién por sus buenos deseos, y sin acritud le reconvengan cuando caiga,  diciéndole que son muchos los seres que toman parte en sus penas y en sus alegrías.

La certidumbre de ser amado y constantemente protegido es un valioso estímulo para la virtud y el progreso espiritual, estímulo que casi sólo los verdaderos espiritistas  pueden tener; porque son los que tocan la realidad de la vida, libro inédito que enseña más que todos los volúmenes que se guardan en las bibliotecas de la Tierra.

Ahora bien: ¿es beneficiosa la influencia del Espiritismo? ¿Estamos locos los que creemos que cuando se vulgarice su estudio muchas almas enfermas recobrarán la salud, y muchos crímenes dejarán de cometerse? No somos locos, no; los días de la luz se acercan; la aurora del progreso ilumina el horizonte del porvenir.

Los espiritistas son los centinelas avanzados, cuyo  ejemplo  estimula  y  dice:  “Luchad,  luchad  con  denuedo,  y  venceréis vuestras  imperfecciones  como  las  hemos  vencido  o  tratamos  de  vencerlas nosotros.

¡Querer es poder! Seguid  nuestras huellas y os llevaremos por un sendero de flores que nunca se marchitan, al conocimiento de las verdades supremas.”¡El infinito nos espera! ¡En nuestra patria no habrá aurora ni ocaso: en ella brillará siempre el sol esplendoroso del amor universal!.

Anuario Espírita 1993.

13 de julio de 2020

LA VUELTA A ESPAÑA CON DIVALDO

Vuelta Espírita a España




El mapa indica el trazado del viaje que hicimos en "La Vuelta Espirita por España”con Divaldo Franco. Teníamos que hacer un viaje visitando ciertos centros espíritas para conocerlos. 


Este fue el primer intento de confraternización. Ideado por Rafael González Molina, que era presidente de la Federación cuando yo entré activamente en el espiritismo español. Ha sido un gran presidente. 

La vuelta espirita por España fue maravillosa: Divaldo dio una conferencia cada noche y muchas veces nos enseñaba una nueva meditación, como "La meditación del abismo" y "Meditación con una vela”, por ejemplo.


Participó también Carlos Campetti y dos alumnos del futuro Centro Espirita Ana Franco. 

Siempre había un contacto muy bueno entre mi centro y el Centro Espírita de Valencia, donde Santi Noguera era presidenta. Yo participaba cada sábado en sus reuniones mediúmnicas.


Conferencias y Seminarios realizados en ciudades españolas 1994






1 de julio de 2020

CHICO XAVIER

 El médium más prolífico del siglo XX Chico Xavier (1910 – 2002) Brasil


Francisco Cândido Xavier, cariñosamente conocido como Chico Xavier. “Chico” es en portugués el diminutivo de Francisco, como Pancho lo es en español.





Chico Xavier desarrolló casi todos los tipos de mediumnidad conocidos: psicografía, psicofonía o incorporación, materialización, clariaudiencia, clarividencia, desdoblamiento, xenoglosia, psicometría, sanación, pasista, entre otros. Esta es la razón por la cual se lo considera el mayor médium de todos los tiempos.

Es el más importante divulgador del Espiritismo en el siglo XX. La grandiosa obra de evangelización de Chico Xavier sobrepasó los límites de su propia misión. Sumó la teoría y la práctica, la enseñanza y el ejemplo, el libro espírita y el amor sincero al prójimo.

Psicografió, es decir, escribió dictado por Espíritus desencarnados, 412 libros, cuyos derechos autorales fueron donados a más de 3000 obras de beneficencia (hogares para ancianos, niños abandonados, hospitales, salas de primeros auxilios, comedores, etc.). Se estima una entrada anual por las ventas en más de dos millones de dólares. 




La infancia de Chico Xavier

Chico Xavier nació en la pequeña ciudad de Pedro Leopoldo, en el estado de Minas Gerais, Brasil, el 2 de abril de 1910. Hijo de un obrero y una lavandera, creció dentro de una numerosa familia, con ocho hermanos. Su condición económica era muy pobre pero muy digna. Aprendió las bases del amor al prójimo y a Dios de su madre, mujer cristiana y virtuosa.


Desde sus primeros años, la vida le mostró su cara más dura, parecía que lo estaba preparando para las dificultades que tendría que enfrentar durante toda su existencia, para cumplir con su misión de pasar el mensaje crístico de amor, perdón y caridad.



La mediumnidad de Chico Xavier

Desde niño, Chico Xavier se sintió diferente a sus hermanos y amigos. Él podía ver a los “muertos” y conversar con ellos, mezclando así los dos mundos en una única realidad. Sus padres, muy asustados, pensaron que el niño iba camino a la locura. En esos tiempos no era común oír hablar de comunicación con los muertos ni de Espiritismo. En realidad, Chico solo manifestaba sus grandes dotes de médium.

 

A los cinco años su adorada madre desencarna, dejando al pobre padre con ocho hijos y sin dinero. Con mucho dolor, los reparte entre los familiares hasta poder hacerse cargo de ellos. Chico va a vivir con su madrina, la Srta. Rita de Cassia, mujer egoísta y déspota, quien lo maltrata seriamente. Chico jamás dijo una palabra en su contra.

 

Pocos años después, su padre vuelve a casarse con una buena mujer que reúne, otra vez, a la familia dispersa. Son buenos tiempos para Chico, a pesar de la extrema pobreza.

 

Chico Xavier continuaba cada vez más con sus visiones y conversaciones con los espíritus. Su madre se le aparece a menudo, dándole consejos y orientándolo en su camino espiritual. Su padre, muy angustiado, lo lleva al párroco del pueblo, quien sin conocimientos sobre la vida espiritual, lo exorciza como único remedio.
Chico Xavier

 

Desde pequeño, al mismo tiempo que estudiaba, trabajaba para colaborar con su familia, primero en una fábrica, luego en una tienda y finalmente en el Ministerio de Agricultura, donde se jubiló, muchos años después.


A los 17 años Chico Xavier tiene su primer contacto con el Espiritismo. Su hermana María se enfermó gravemente y después de intentar todo, es llevada a la casa del matrimonio Peracio, que era espírita. Allí conoce los libros de Allan Kardec: El Libro de los Espíritus y El Evangelio según el Espiritismo. Chico se dedica de lleno a su estudio, orientado por este matrimonio. Su hermana se cura, después de largas sesiones de desobsesión.




Luego organiza el primer Centro Espírita de la ciudad de Pedro Leopoldo, Centro Luiz Gonzaga, con solo cinco personas. Allí se presentó, por primera vez su Guía Emmanuel, quien le enseña los tres puntos básicos de la mediumnidad: disciplina, disciplina y disciplina. Chico Xavier también fue asistido por el Espíritu del Dr. Bezerra de Menezes, dictándole mensajes.

Los enfermos comienzan a llegar de todas partes para ser curados y doctrinados. Luego, por diferentes motivos, los miembros de este grupo se dispersan. Chico se queda solo, trabajando así, durante casi dos años (1932-1934). Lo llamaban “el loco que habla con los muertos”. Su guía Emmanuel le explica que aunque no haya personas asistentes, los espíritus desencarnados precisaban de doctrina y aclaración de ideas, de tal modo, debía continuar con las sesiones, aunque aparentemente estuviera solo.


Comienzan las críticas y Chico Xavier es cruelmente atacado por la Iglesia y la sociedad del momento. Jamás respondió a los agravios, él sabía que el Mundo Espiritual estaba trabajando con él. También comienzan sus problemas de salud, serias dificultades con la vista, el aparato respiratorio y otros inconvenientes, que no lo abandonarían por el resto de su vida.
 


Psicografías de Chico Xavier

En 1943 aparece el primer libro dictado por el guía André Luiz, La Vida en el Mundo Espiritual (Nosso Lar), que se agota inmediatamente, siendo editado ya cientos de veces y traducido a más de veinte idiomas, incluido el esperanto y el Braille y es el libro más vendido con más de dos millones de ejemplares.



 

Chico Xavier psicografió a cientos de Espíritus, autores fallecidos y famosos, que querían dejar sus nuevos escritos. Muy divulgado fue el caso del autor Humberto de Campos. Sus familiares le hicieron juicio porque querían los derechos autorales pero Chico ganó.

 

Asimismo, por medio de psicografías se aclararon casos de asesinato, sentando jurisprudencia en Brasil. El primer caso fue en 1978: Mauricio Garcey Henriques de 16 años, asesinado por su mejor amigo Divino Nunes, quien aducía fuera accidentalmente. Los padres de Mauricio reciben una carta donde les explica el accidente y les pide que liberen a su joven amigo, que era inocente. Este material se anexa al proceso juridicial y el juez basándose en la psicografía de Chico Xavier libera al joven culpado. 


En 1982, se resuelve otro crimen gracias a las comunicaciones venidas del otro lado de la vida. El diputado federal Heitor Alencar Furtado, de 26 años, es asesinado mientras estaba en su auto y con varios custodios cerca de él. Todos eran sospechosos del asesinato. Heitor envía una carta a través de Chico Xavier explicando que fue realmente un accidente. En ambos casos, la firma del “mensajero” era idéntica a la cédula de identidad.

 

En la historia de Chico Xavier hay miles de cartas enviadas desde el otro lado de la vida: aclaración de muertes, avisos de bienestar en el otro lado, recomendaciones o consuelo para los que quedaron en la Tierra, siempre mensajes llevando paz y armonía a los corazones sufrientes. Un ejemplo de esto lo reproduce la película "Las Madres de Chico Xavier" en youtube.


En 1980 se lo propone para el Premio Nobel de la Paz. Pero se lo otorgaron a la Oficina de la ONU por su trabajo con los refugiados. El año anterior lo había ganado la Madre Teresa de Calcuta, con solo 28 obras de beneficencia, Chico tenía 2500 en ese momento.

Desencarnación de Chico Xavier

Chico Xavier residió en una humilde casa de la ciudad de Uberaba, Estado de Minas Gerais, Brasil, adonde se mudó en 1958. Vivía de una módica jubilación de empleado del Ministerio de Agricultura hasta su partida definitiva de este mundo, el 30 de junio de 2002 a las 19:30 horas.

 

Ese día, Brasil salía campeón mundial de Fútbol por quinta vez y Chico preguntó el resultado del partido. Pidió un café bien caliente porque sentía frío, oró y se acostó en su cama, juntó sus manos en actitud de oración, cerró sus ojos, suspiró y partió con una sonrisa al Mundo Espiritual, que tan bien conocía.

 

Cuentan los periódicos que el cielo ese día se tiñó de rosa y una inmensa luminosidad blanca rodeó su casa, elevándose a las alturas como si llevara consigo el alma de Chico Xavier.

 

Fue velado en el Centro del Grupo de la Oración, como él lo había pedido, en el lugar que tantas años asistió regularmente, ayudando, dando comida y consejos, psicografiando sin cesar mensajes venidos del Más Allá.

 

Chico Xavier homenajeado en Brasil

Más de doscientas mil personas acompañaron sus restos en el velatorio, en filas que demoraban más de tres horas. Las flores de las ciento cincuenta coronas enviadas por políticos, empresarios, admiradores y artistas fueron lanzadas a las personas que acompañaban el cortejo fúnebre.


 

Fue llevado en el carro de los bomberos de la ciudad y acompañado por las fuerzas policiales y militares. Desde el aire, en un helicóptero de la policía militar, se lanzaron los pétalos de tres mil rosas, las flores predilectas de Chico, sobre el cortejo, camino al cementerio. Al llegar al cementerio fue saludado por la salva de 21 cañonazos, como todos los héroes de la patria.

 

El gobernador de Minas Gerais, Itamar Franco, que fuera presidente de Brasil, decretó luto oficial durante tres días, en todo el estado.

 

Chico Xavier fue un ejemplo de vida, espíritu de luz, mensajero del Maestro Jesús. Trabajó su mediumnidad a lo largo de 75 años y quizá su gran mérito fue vincular el Espiritismo a la figura de Jesús, enfatizando su triple aspecto: ciencia, filosofía y religión.

Con nuestro agradecimiento al Centro Espírita de Argentina: www.ceanet.com.ar

22 de junio de 2020

¿QUÉ ES LA CODIFICACIÓN?




Libros de la Codificación - Allan Kardec


El Evangelio según el Espiritismo de Allan Kardec contiene la explicación de las máximas morales de Cristo, su concordancia con el Espiritismo y su aplicación a las diversas posiciones de la vida.

Las materias que los Evangelios contienen pueden dividirse en cinco partes: los hechos comunes de la vida de Cristo, los milagros, las predicciones, las palabras que sirvieron de base para establecer los dogmas de la Iglesia, y la enseñanza moral. Si bien las cuatro primeras partes han sido objeto de controversias, la última ha permanecido inatacable. Es esta la que desarrolla en profundidad El Evangelio según el Espiritismo llevándonos a un análisis profundo de la moral de Cristo bajo las instrucciones de los Espíritus.

5 de junio de 2020

DIVALDO EN SUECIA

DIVALDO PEREIRA FRANCO EN VASTERÄS 


Divaldo habla en español y es traducido al sueco por Solveig Nordström

Parte 1 de 5
Parte 2 de 5



Parte 3 de 5 (Preguntas y Respuestas)



Parte 4 de 5 (Preguntas y Respuestas)


Parte 5 de 5 (Preguntas y Respuestas)



16 de mayo de 2020

DE LAS SOMBRAS A LA MADRUGADA

DEL ABISMO A LAS ESTRELLAS (continuación)

Divaldo P. Franco - Víctor Hugo






Es obvio que nadie puede creer en el efecto, si se obstina en negar la causa.
Ese era el cuidado de Mme. De Couberville. Trataba de darle un sentido lógico, causal y final a la vida, un orden que dominaba todo y al que todas las cosas se vinculan, a fin de atraer a los oyentes hacia las experimentaciones posteriores.
En los análisis que realizaba de las corrientes psíquistas y metasiquistas del pasado, demostraba el empecinamiento y la sistemática pasión de los investigadores que se obstinaban en someter al fenómeno paranormal a su voluntad, reaccionando cuando eso no ocurría, prefiriendo la simple y cómoda negación.
Sus realizaciones y fecundas labores ofrecieron una amplia y valiosa contribución científica –complementaba, erudita- al fenómeno mediúmnico, advirtiendo a los estudiosos sobre el fraude inconsciente, mediante las hipótesis que sostenían demoradamente.”
Discurriendo sobre las consecuencias morales del Espiritismo, manejaba los conceptos con delicadeza, teniendo en cuenta el origen israelita de los anfitriones, y como tales, las posibles creencias que abrazaban. A pesar de ello, se refería a las leyes morales extraídas del Decálogo y al sentido cristiano del mensaje espírita explicado con superior énfasis en “El Evangelio según el Espiritismo”.
Como los oyentes, apenas conocían lo que los dogmas de las religiones explicaban de Jesús, las afirmaciones de Mme. De Couberville sobre Él, resultaban agradables y perfectamente razonables en el contexto de los comentarios.
Suzette-Sara fue cambiado de actitud, paulatinamente, con respecto de las ideas espirituales. De la natural aversión que la llevaba a refutar, aún antes de oír, pasó a reflexionar y escuchar antes de rebatir.
Se aclaraban para ella los puntos oscuros de su comportamiento intelectual, ante las elucidaciones que ahora le llegaban. Los hechos no valorizados antes, ahora se encadenaban, obedeciendo a un equilibrio que hasta entonces se esforzaba por no considerar.
Afluían a su mente los recuerdos de los sueños de que había sido objeto y al referirse a ellos, Mme. De Couberville prestamente se sumergió en explicaciones.
Cuando el cuerpo duerme, el Espíritu se desprende parcialmente y entra en contacto con el Mundo Espiritual, del cual todos procedemos. Instrucciones, informaciones, esclarecimientos, nos son brindadas por los Seres Superiores encargados de nuestros destinos. Allí fijamos también paisajes tristes, sombríos, en los cuales purgan los culpables o traemos impresos los recuerdos felices, donde viven los dichosos o tormentosos de los lugares visitados.
Tal como ocurre en la Tierra, siempre nos reunimos con aquellos que nos son afines, manteniendo vinculaciones con lo que realizamos y con lo que nos complacemos. Como en el mundo físico, el mundo espiritual está lleno de seres buenos y desgraciados, conforme a los patrones éticos en que transcurrieron sus existencias.

El tiempo transcurrió, los dolores nos pesaron, las vicisitudes dieron lugar a los favores de la fortuna, pero no se alteró el ambiente directo y noble de este lugar, ni el tierno amor fraternal que nos une fuertemente.
Es verdad. En lo íntimo, proseguimos soñadores, petites chanteuses (pequeños cantores) de la esperanza, de la ventura, del amor. Las experiencias se sucedieron, los dolores saquearon nuestra vida, y no obstante, continuamos amando, sedientos de amor, a pesar de negarnos a reconocerlo.
Tienes razón, Miche. Hay en mí un abismal y pavoroso vacío interior. Me faltan las metas, los objetivos que mantienen la vida. Antes me arrojaba ansiosa e insaciable en la búsqueda de cosas, de riquezas…Ahora constato que aquello era un desvío, no una ruta, una fuga y no una realidad. He sido agraciada por el amor de Julien que es incomparable, por tu afecto y el de Adelaide, por el compañerismo de Angélique y la fidelidad de los que hoy nos sirven y no obstante, no consigo liberarme del pasado. Esta ausencia mortificante, esta angustia inexplicable será la falta de…
-… De dios! –remató el joven.- También yo siento Su falta. No consigo definir lo que pasa en mi interior. Me entrego al trabajo y a las preocupaciones, me sumerjo en la familia, y al primer instante me descubro sin ese…
-… algo, ese Ser que da felicidad a los demás y los satisface- concluyó Suzette-Sara. – En Mme. De Couberville descubro una tranquilidad venturosa de la que jamás disfruté. Su fe honesta y racional me produce un cierto deseo de creer.
De hecho, si reflexionamos sin previsión, será fácil descubrir aquel orden al que Madame se refirió, una finalidad, un determinismo en todas las cosas. El acaso, ciertamente, no explica procedencia y la armonía de la vida. No deseo referirme al Dios de nuestros padres… Que hay una Causa que escapa a la perfecta imaginación, no se puede dejar de sospechar.”
Luego de una pausa, prosiguió, cual si reflexionara, a media voz:
-Leí algunas consideraciones de Maeterlinck (Mauricio Maeterlinck- Célebre escritor, poeta y filósofo simbolista belga, nacido en Gand el 29-8-1862 y fallecido en Nice el 6-5-1959.), y me detuve a meditar sobre la valisneria, sencilla planta de los lagos. Tiene vida subacuática, viviendo la masculina junto a la femenina, en el profundo silencio de las aguas. Las masculinas flores, se prenden a la planta por un delicado y corto pedúnculo, en cuanto que las femeninas se mantienen ligadas por un asta espiralada de gran dimensión que al desarrollarse alcanza la superficie. Allí duermen las flores quietas. Cuando viene el momento de la fecundación, la flor femenina asciende y se abre a la luz, sobre la serenidad de la superficie. La masculina rompe el pedúculo retentor, sube y se abre, liberando el polen fecundante, en el momento en que la otra lo espera, lo recoge, se cierra en una delicada cápsula y retorna al lugar de donde procedió, para el milagro de la reproducción, mientras la primera fenece… Cuánta precisión, armonía y finalidad!
El instinto de los animales intriga a los estudiosos.
el misterio genético desafía a las más doctas inteligencias.
Las leyes de equilibrio que rigen en la selección y manutención de las especies animales y vegetales, fascinan.
Y ¿el macrocosmos? Solamente ahora están siendo detectadas las Leyes de la mecánica celeste, por los concepcionistas, matemáticos, físicos y astrónomos que se unen para intentar comprenderlas. El Universo es un desafío.
Sí, hay Dios. Y es mucho mayor de lo que lo dibujó la miserable mente humana, la tacaña vanidad de los hombres. Es la matriz universal, causa de todo y de todos.”
-La vida nos hizo o nos hicimos un gran mal, empujándonos al escepticismo en el que ahora sufrimos sin consuelo… expuso Michel. –Cuando la pizarra escribió el nombre de René-Pierre yo tuve la indefinible certeza de que el venerable bienhechor estaba allí con nosotros, nos envolvía en aquella incomparable mirada sin palabras con que nos sostenía en las horas más difíciles… Yo creo, sí, que él volvió. No podría explicarlo con la razón, pero lo sé con el corazón.
-Me siento inclinada a creer en lo mismo… La honestidad de Madame Couberville es irrefutable, su desinterés utilitario es inconfundible, por tanto, lo que ocurre mediante su intermedio está marcado por la autenticidad. Me veo obligada a rectificar conceptos y modificar opiniones. No es fácil. Ya no se puede dudar que estamos entre dos mundos que se interpenetran. La moderna Física descubre para la actualidad conocimientos en torno de la materia y la energía, antes jamás supuestos. Por qué no considerar la probabilidad del Espíritu como una energía que huye a nuestra comprensión, no obstante, perfectamente real?
-Retirando de las religiones –adujo Michel-, las características pasiones, trivialidades y miserias humanas, esto es: desnudándolas, todas proceden, como aseveró Mme. de Couberbille con buenos fundamentos, de Dios, de la inmortalidad del alma, de la justicia… Sin embargo, me parece que el proceso reencarnacionista, contrariamente a la unidad de la vida, explica, sin duda, innumerables enigmas teológicos, filosóficos, morales…
-Eso es irrefutable! –confirmó Suzette.- Vuelvo a pasar por el cedazo de la razón los acontecimientos que sucedieron en torno de nuestra familia, que alteraron más de una vez nuestras vidas y la de nuestra familia, que alteraron más de una vez nuestras vidas y la reencarnación nos da ayuda vigorosa como para entender todas esas extrañas tramas. Conmigo misma, cuántas cosas han sucedido…!
En la emoción del momento la médica estuvo a punto de desnudar su alma al hermano querido, que dialogaba con los sentimientos desprovistos de cualquier reserva, entretanto, el poderoso control que se imponía la hizo detenerse.
-Puedo comprender- la reconfortó el joven, que mucho le debía-, tus dolores, desde aquellos infortunados días. Cuánto silenciaste en luchas acerbas, hoy lo sé, en sacrificios que redundaban en el beneficio de nuestras hermanas y en el mío…
Las lágrimas fusionaron los dos corazones. Necesitaban llorar –en secreto y en fraterna comunión, lavar el lecho de dolores por donde corre el río de la vida y aquel momento, de confidencias y esperanzas, acogía las ansiedades de ambos, mitigando sus extrañas, sordas e ignoradas aflicciones.
Con las manos entrelazadas, como si estuvieran transfundiendo fuerzas de las que necesitaban para las luchas humanas, volvieron al Solar en silencio, dirigiéndose a sus respectivas alcobas.
-Le confieso –interrumpió Suzette Sara-, que cuando retornemos a la Capital, me sentiría muy dichosa si se me permitiera participar en ese agradable círculo de… caridad. (No estaba acostumbrada a pronunciar o ejercitar la caridad, no obstante, se sentía dulcificada en ese instante, favorablemente estimulada). Deseo asegurarle que su presencia en nuestra casa, que espero transforme en continuación de su hogar, se está convirtiendo en una de las más gratas alegrías de nuestra vida.
Como el Sol de la madrugada, usted ha llegado hasta nosotros gentilmente, sin prisa, con equilibrio, para disiparnos las tinieblas, las nieblas de nuestro mundo interior. Bendigo el momento en que Angélique nos habló de usted y la trajo a nuestra convivencia…”
Por favor, querida amiga, no se exprese así. Le soy deudora de este encuentro y de las alegrías que estoy disfrutando en este hogar , así como del reposo y del bienestar que gozo a su lado y junto a sus afortunados familiares.
Después de una ligera reflexión Mme.de Couberville agregó:
Creemos que las simpatías, los afectos, así como las antipatías y las animosidades proceden del pasado espiritual de los seres. La Psicología se enriquece a la luz de la reencarnación, solucionando innumerables de sus incontables enigmas. Hay encuentros de seres en la Tierra que, indudablemente, son reencuentros, buenos o malos, felices o funestos… El río de la vida fluye incesantemente. Quizá ya nos conocíamos desde antes de estos días.
Es probable, por lo menos, me parece lógico. Mentalmente relaciono algunos hechos y personas, que ahora, vistos bajo este ángulo, asumen hermosas configuraciones que antes no había tenido en cuenta.
La reencarnación es el nuevo Edipo descifrando las esfinges de la existencia planetaria. Todos los misterios se diluyen y se caracterizan las legítimas fases del mecanismo de la vida. (Edipo-Hijo de Laio, rey de Tebas y de Yocasta. Edipo adivinó el enigma de la Esfinge y ésta, furiosa, se arrojó al mar. Fue aclamado rey y desposó a su madre, sin saberlo. Cuando fue informada por un oráculo, Yocasta se suicidó, ahorcándose; Edipo se arrancó los ojos y partió hacia Tebas conducido por su hija Antígona.)
Los hechos asumen contornos enteramente nuevos, toman una apariencia diferente y lógica, encadenándose los acontecimientos dentro de un programa de perfecta elaboración.
Al hacerse un ambiente propicio a causa de la armonía que había surgido entre ellas por la hermosa conversación mantenida, Mme. de Couberville dijo:
Siento la presencia del abnegado Vianney. Hagamos silencio, en una actitud de recogimiento mental y oigámoslo.
La señora se reclinó más cómodamente en la chaise longue, se aquietó, mientras que Suzette Sara, desconociéndose ante las circunstancias jamás esperada, sin las reacciones habituales, se puso a meditar con respeto y unción profundos. Sentía una emotividad dominadora, pronta a romperse en lágrimas. El Corazón, marchando en disritmia, denunciaba la ansiedad que la envolvía.
Sin mayores alteraciones que una débil palidez en el rostro, los ojos cerrados como si durmiese tranquila, los labios de Eléonore se entreabrieron y una suave cuán musical voz, con ligera modulación masculina, la saludó, prosiguiendo afable:
Todos estamos destinados a la sublime luz. La vida es el más precioso tesoro que se conoce. No siendo el hombre su autor, no le compete interrumpirla a su gusto.
Suzette Sara se asustó, aún cuando sabía del contenido del que se revestiría la entrevista. Lo proveía, intuitivamente. Deseó interrumpir el mensaje, pero se contuvo. Adquirió una fuerza vigorosa para enfrentarse con la verdad que la alcanzaba sin disfraces y sin rebusques. Algo le decía en la conciencia que no debería huir más, Se aquietó y esperó.
Las criaturas no elaboran la vida; actúan como co-creadores en la Obra de Nuestro Padre. Asumir el compromiso de interceptar, interrumpir, destruir lo que se puede hacer o rectificar, es grave y pesado delito. Por tal razón, nadie se puede erigir en árbitro de la existencia, decidiendo quien debe o no vivir, proseguir o iniciar el compromiso carnal. Carece de las condiciones mínimas exigibles para efectuar un análisis profundo, ante la acción abortiva o la decisión por la eutanasia. Empeñar todos los recursos hasta el final a fin de preservar, asistir, conceder medios para la vida, es un deber impostergable de todos, y mucho más de aquellos que se comprometen a través del sacerdocio médico a ejecutar el arte de curar.
Vivir es un premio divino que ninguna persona puede desconsiderar impunemente. Aun cuando las circunstancias se presentan adversas y la criatura sufre continuos reveses, la vida es una bendición. Razones poderosas así determinan que ocurra. Si la piedad pretende colaborar, que haga uso de los recursos que mantienen la existencia, no de aquellos que la interrumpen.
De la misma forma, la maternidad se subalterniza a factores que no pueden ser defraudados.
El hombre inescrupuloso, el padre irresponsable que fecunda y abandona, no escapará a la conciencia ni huirá de la Divina Vigilancia. Nadie defrauda los dones de la vida sin verse obligado a una penosa rehabilitación.
El justificativo de que la mujer abandonada no debe cargar a solas el peso del hijo por nacer, no es lo correcto. El dilapidador de su esperanza, de su paz, no conseguirá huir de la Justicia de Dios. Tampoco ella podrá huir, si cae en el crimen.
Expresándonos así, no pretendemos reprobar tu procedimiento, por cuanto actuando con libertad como lo hiciste, responderás en la cárcel de los remordimientos y amarguras al despertar de la conciencia.
Venimos a pedirte, que no te perjudiques más ni hagas infeliz a nadie, apoyada en la mentirosa ilusión de que ayudas. Sabes que no socorre quien yerra, conviviendo, ocultando su error, incidiendo en el crimen y generando mayores desventuras…
La existencia te sonríe y puedes, debes recomenzar. Olvida el pasado negativo y rehazlo con misericordia y amor.
Sabes, a través de la tormentosa experiencia personal, el dolor que provoca una maternidad frustrada… Por qué desquitarte del justo impedimento que te pesa, segando oportunidades que la delincuencia de otras infelices traen a tu complicidad?
No te juzgamos, no te censuramos. Te llamamos la atención sobre lo que debes hacer. Lo que te comprometiste a realizar y la forma cómo vienes procediendo.
Agiliza tus pasos, refrena el sufrimiento íntimo, olvida los dolores –que necesitabas sufrir por razones pretéritas que más tarde comprenderás- y edifica la esperanza, preserva el bien, fomenta la alegría de vivir.”
La voz silenció por un momento, en cuanto la médica, perturbada y sin ninguna reacción, se sentía dominada por la fuerza de la verdad, a pesar del dolorido tono con que era presentada.
También veo en tu tela mental a Mme. Bointreaux y sus amigas, desfilando entre sombras, intoxicadas de soberbia, vencidas, caminando entre desdichas…
Si relacionamos por sus nombres a algunos de aquellos que se vincularon a ti más directamente, lo hacemos para ahuyentar de ti la sospecha en torno de la evasiva cómoda e irresponsable conclusión de que éste es un encuentro originado por la alucinación o que surge de las artimañas hábiles del inconsciente o en última instancia, de que la médium recogió de tu mente estas informaciones por el proceso de la telepatía.
No hay muerte, sino vida pulsando en otra dimensión.
Busca a JESÚS, A QUIEN DESCONOCES. NO LE DESDEÑES POR PRECONCEPTO DE RAZA Y CREENCIA EN LAS QUE NO ENCUENTRAS SUBSTANCIA NI VALOR.
LEE EL EVANGELIO Y DESCUBRIRÁS EL FILÓN MÁGICO DE LA VENTURA REAL.
TU SECRETO NO SERÁ CONOCIDO, PERO NO ES POR TI IGNORADO Y ESTO ES UN CRISOL PARA TI MISMA.
La sensitiva se encuentra en trance sonambúlico, lo que podrás constatar con tus conocimientos médicos. No recordará nada de éste, nuestro encuentro.
Aprovecha este momento hija o perderás casi una eternidad para la recuperación.
Alguien más te ha hablado antes, otras veces, y como te apartaste de él por rebeldía, hoy vengo en su nombre.”
Después de las últimas palabras del santo Vianney, Suzette Sara se arrodilló, tomó las manos de la médium y las besó en un torrente de lágrimas.
Toda una vida se había sintetizado en aquel momento sagrado. No había nada en la Tierra que pudiera compararse a aquella hora trascendente de espiritualidad.
-Yo creo en Vos, Dios mío! Ayúdame en mis dudas, socórreme!
-Levántese, amiga mía, la ayudó Mme. de Couberville, que despertaba –un cristiano comienza la lucha de pie y enfrenta el provenir con optimismo y alegría.
Estaremos juntas en la batalla de la fe, -agregó, inspirada por el Mensajero de la misericordia-, no tema y coraje para marchar hacia el bien.”
Las dos señoras se abrazaron, afectuosamente, en un elocuente silencio con el que sellaban la entrada del Cristo en el corazón de Suzette-Sara, mediante la fe, que de allí en más, brillaría para siempre en su espíritu.
Las primeras sombras descendían suavemente sobre el Chateau, ahora iluminado por una inapagable y eterna claridad.
Cuando los familiares y amigos retornaron con algazara, encontraron en el rostro habitualmente melancólico de Suzette-Sara la presencia de indefinible luz que se irradiaba en suaves tonos de alegría.
Comenzaba a salir de las angustias en que se debatía, para encaminarse hacia los paisajes de una vida mejor.








Reflexiones

Reflexión 18/5/19

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