Presidenta: Solveig Nordström

Asociación sin ánimo de lucro. Inscrita en la Federación Espírita Española.

"Tendré siempre mis oídos abiertos para escuchar el llanto de alguien y mis ojos estarán observando para descubrir a los solitarios, escondidos en los pliegues de su manto de amargura" (Rabindranath Tagore)

5 de julio de 2019

Milagros del Amor (II)


Solveig Nordström - Continuación de Milagros del Amor

Selma Lagerlöf / Divaldo Franco


Milagros del Amor. Primera parte (Clic aquí)


“La Leyenda de los Milagros del Amor”, dictado por el Espíritu de la escritora sueca Selma Lagerlöf y psicografiada por el médium brasileño Divaldo Peréira Franco.
Selma Lagerlöf



El origen de la leyenda así como toda la historia es un enigma. Hay tantas preguntas. Hay tantos detalles típicamente suecos, desconocidos por el brasileño Divaldo, que parecen testimoniar que no haya sido un invento suyo.

¿Es  una coincidencia que Divaldo recibió la leyenda en junio de 1994 durante su breve estancia en Estocolmo, la capital de Suecia, que es la patria de Selma?


¿Cómo puede ser que el paisaje sea sueco, tan “värmlandés”, tan “Selma”? ¿por qué no hay piratas, acerolas y quina-quinas, árboles del país del médium? Los árboles que figuran en la leyenda son abedules, serbales y tilos.


El abedul (Betula Alba) se caracteriza por su tronco recto blanco y su copa semitransparente de pequeñas hojas sutiles, acorazadas. Su corteza es como si estuviera hecha de seda, pero tan fuerte que sirve para hacer cajitas, cornetas y hasta cubrir tejados. Es un árbol amado por pintores y poetas. Una canción típica de la época de Selma era “Cuando tocan las campanas de la Boda” con su refrán “los abedules susurrando suave”.


El abedul pertenece a la zona nórdica temporada por lo tambièn existe en el norte de América así como en los Himalayas, donde se usa su corcho como papel de escribir. Su nombre en sánscrito es “bhurja” de donde viene el nombre sueco “björk”.


Se ha convertido en un símbolo de Suecia, donde fue el primer árbol que apareció  después de la época glacial, pudiendo estudiarse en las sedimentaciones postglaciales. Es casi el único árbol que soporta vivir encima del límite de las coníferas. Sus frutos y ramitas tiernas sirven de alimento para las perdices blancas, pero los ejemplares más grandes y más bonitos crecen en Värmelandia y Dalecarlia. 


Selma describe un gran abedul en cuyo tronco había un agujero donde un alucón se había preparado un nido. Cuando alguien intentaba tocarlo, desaparecía en el interior del tronco.


Es un árbol de las fiestas de verano. En San Juan se decoran  los altares de las iglesias y las barandas de las casas de abedul. Antiguamente se cubrian los suelos de madera con alfombras de hojas tiernas. El “árbol de San Juan” es un palo alto vestido de ramitas de abedul y flores que se colocan en parques y jardines para que la gente baile alrededor cantando a coro. Suecia es el “país del sol de medianoche”. En los meses de junio y julio hay luz las veinticuatro horas.
Abedul



Después del examen de bachillerato los estudiantes viajan cantando en carruajes decorados con tiernos abedules. Actualmente los automóviles comienzan a sustituir a los carros de madera.


¿Te gusta la sauna? ¿Sabes que en Suecia y Finlandia es costumbre flagelarse con ramaje de abedul dentro de la sauna para sudar mejor?.


En primavera se puede sacar un “vino de abedul” muy saludable directamente del tronco. Es una verdadera cura de limpieza. La ceniza de hojas de abedul se utiliza para adelgazar.


En otoño los bosques de abedules se visten de oro…


El serbal (Sorbus acuparia) es un árbol de mediano tamaño con hojas de color verde oscuro y flores blancas en corimbo, con estambres y estigmas amarillos que producen una apariencia plumosa al árbol. El perfume de las flores es de almendra amarga. Las serbas maduran tarde, en otoño, y son de un color interesante encarnado y de sabor áspero y ácido. Cosechadas cuando comienzan a ser dañadas por el hielo, sirven para hacer una  buena mermelada. 

Serbal: bayas
Si hay muchas bayas de serbal, dicen que el invierno va a ser duro y blanco. Las bayas son el principal alimento de los piscos y otras pequeñas aves con pecho rojo que invernan en Suecia a pesar del frío. Un refrán dice “Fueron ácidas, dijo el zorro de las serbas”, refiriéndose a las desilusiones de la vida.



Marbacka, la casa donde nació Selma y donde vivió durante su infancia, estaba rodeada de serbales…


La decocción de bayas y hojas  del serbal se usa en curas de enfermedades reumáticas.


Tilo
El tilo (Tilia cordata) es muy frecuente en Suecia aunque existe en toda Europa continental, Caúcaso, Pirineos y País Vasco. Por su copa majestuosa y su suave perfume de miel que atrae a miles de abejas cantante, se usa mucho en los parques y avenidas. En Berlín existía, hasta la Segunda Guerra Mundial, una avenida de un kilómetro, plantada con cuatro filas de tilos llamada “Unter del Linden” (bajo los tilos). Estas alamedas de tilos las hay también en varias ciudades suecas, aunque sean un poco más pequeñas.



El tilo se conoció en las antiguas civilizaciones germánicas. En las leyendas de Nibelungen  juega un papel importante por ser causante de la muerte del héroe Siegfrid.


Tomada en infusión, la tila es tranquilizante y ayuda a dormir bien. La miel de tila es famosa y corresponde a nuestra miel de azahar.


Centenares de nombres geográficos de Suecia están derivados de björk (abedul), röny (serbal) y lind (tilo). Siendo un tema que pertenece a la onómatología de la geografía científica, no los incluyo aquí pero podemos ofrecer una lista larga a los interesados. Quisiera mencionar, por lo curioso del dato, que el apellido de muchos suecos consta del nombre de uno de estos árboles o de sus compuestos, ¿podéis imaginaros un español o portugués llamándose Antonio Abedul, Joaquín Serbal o Juan Tilos. Sin embargo, en Suecia es una costumbre. 


En Portugal también ocurre algo parecido, porque hay muchas personas que se llaman Silva.


Con esta introducción sobre los árboles he querido mostrar el marcado carácter nórdico de la leyenda.


Las ilustradoras, una holandesa y la otra francesa, realizaron una profunda inmersión psicológica en la leyenda, pero no llegaron a captar esos detalles de la naturaleza nórdica. Sus abedules llevan serbas y sus hadas parecen angelitos, lo que de ninguna manera disminuye el valor artístico de las láminas, solo destacan aún más el carácter nórdico del texto.


No solo los árboles, sino todo el ambiente es sueco, es värmlandés, es “Selma Lagerlöf”. Los seres elementales de los bosques de Vñärmlandia intervienen en la vida de los hombres. Selma los conocía desde pequeña, a través de las historias de su abuela, de las sirvientas y de sus propias experiencias.


El personaje principal de la leyenda es un “Troll”. Divaldo lo ha presentado en sueco “ett litet snällt troll” (un pequeño duende gentil). Selma habla mucho de “trolls”, directa o indirectamente. En el cuento “El intercambio" (Bortbytingen) habla de un niño humano que fue robado y sustituido por un pequeño troll. Los padres desesperados no sabían qué hacer. El padre le pegaba e incluso le arrojó al fuego, pero la madre aunque le daba asco y notaba que iba perdiendo el amor de su marido, le salvaba y le cuidaba. Al final el marido abandonó la casa. En el camino encontró a su hijo, guapo, sano y feliz, que le contó lo que había pasado.


―“Cada vez que tu pegabas al troll, la bruja  me pegaba a mí y cuando tu le tiraste al fuego, la bruja hizo lo mismo conmigo. Sólo gracias a la bondad de mi madre hacia el troll, he sobrevivido”.


― “¿Cómo fue posible que los trolls te dejaran libre?“


―”Cuando mi madre sacrificó lo más valioso de su vida los trolls perdieron su poder sobre de mí”.


― “¿Sacrificó tu madre lo más valioso de su vida?”


―“Si, porque dejó que abandonaras la casa”.


También Selma utiliza una comparación con el modo de moverse a la vez sutil y temerario de los trolls para describir como comienza el amor: “Ya vino eso. Vino a hurtadillas, arrastrándose, vino crepitando, chisporroteando como cuando los trolls pasan por el bosque oscuro” (El pajarito). Aparentemente hay trolls malos y trolls  finos. El troll de la leyenda pertenece a la segunda clase.


Fue delicioso continuar el viaje con Divaldo desde Estocolmo a Oslo y luego a Copenhage. El coche fue conducido por Olle Bergman, el vicepresidente de GEEAK (Grupo de Estudios Espíritas Allan Kardek de Suecia). Divaldo no puede conducir porque frena de repente cuando un espíritu cruza la carretera. En la frontera sueca-noruega está muy viva la tradición de los cuentos y las leyendas. En las puertas de las cafeterías te reciben muñecos de pelos cerdosos, con grandes orejas puntiagudas y rabo largo, y desde las postales te contemplan seres fantásticos de ojos enormes. Divaldo estaba encantado y preguntaba mucho. Todos lo veíamos tan fabuloso que Selma Lagerlöf había utilizado su mano para escribir un  mensaje.


 Su mensaje era más importante de lo que en el primer momento habíamos entendido. Ahora lo veo como un preludio de la obra psicológica de Joanna de Angelis, “Amor, invencible Amor”. Este libro explica todos los problemas que pueden impedir al amor y tienen sus raíces en la infancia, en la época prenatal o en vidas anteriores. Casi todos los conflictos dependen de la falta de amor. Por eso, la curación se encuentra en la amor-terapia y la creatividad que enseña la aceptación de un@ mism@ como es, la autoestima, el amor a un@ mism@, al prójimo y a Dios.


El niño de la leyenda es autista. Sus padres en su egoísmo están satisfechos con todo y no se preocupan por sus inquietudes. Con el troll viene la solidaridad, la amistad, la creatividad y el amor. Su vida se vuelve interesante, plenificada. Y el ser elemental feíto se pone tan feliz al sentirse útil que se va transformando poco a poco en un ser humano. ¡Qué percepción tan genial la de esta escritora al expresar así la evolución de dos seres tan diferentes, ambos carentes de amor, en tan pocas palabras!


Nuestra leyenda se dictó en junio de 1994. Casi me causa escalofríos al ver que Selma exactamente cien años antes (después de la Pascua de Resurrección de 1894) en una carta a su amiga Sophie Elkan había contado un cuento parecido:

“Un rey tenía dos hijos gemelos. Cuando recién nacidos , por causa de la maldad humana habían sido expuestos en el bosque. Uno fue encontrado por una princesa y resultó un noble caballero con el nombre de Valentín. El otro fue criado por una loba y resultó un animal salvaje en la selva.


Ocurrió que se encontraron los dos. Valentín había oído hablar de la fiera terrible y salió para combatirla. Cubierto con su armadura brillante luchó contra el animal salvaje pero resultó vencido, porque el salvaje era increíblemente fuerte. No obstante, no desgarró al joven caballero, al contrario se enamoró de él, se echó a sus pies, le ayudó a salir de la selva, permaneciendo como perro y esclavo. Pero el caballero también quería al salvaje y quiso ayudarle. Le vestía con trajes y civilizaba sus rudezas, enseñándole a entender el lenguaje y las costumbres de los seres humanos.


Casi toda la ventaja de esta alianza beneficiaba al hombre de la selva. Su único mérito era que sabía amar…”


Vea los cuentos medievales de Schück, “Sin nombre” y Valentín. (*)

(*) Du lär mig att bli fri. Selma Lagerlöf skriver till Sophic Elkan. Urval och kommentarer av Ying-Toijer-Nilsson. Manpocket.

(*) “Tú me enseñas a liberarme.” Selma Lagerlöf escribe a Sophic Elkan. Selección y comentarios de Ying-Tarjes-Nilson. Libro de bolsillo.


El motivo es antiguo y bien conocido en el tesoro mundial de los cuentos, en muchas variaciones.


Selma lo menciona con simpatía en su carta de 1894, pero cuando desencarnó en 1940 aún no lo había hecho suyo. Tenía que esperar cien años, hasta 1924, para que su espíritu dictara “La Leyenda de los Milagros del Amor” a través de la mediumnidad de Divaldo.


Dejo al lector hacer la comparación entre las dos versiones. Sólo quiero subrayar unos detalles. En la versión de Selma es el salvaje quien enseña y educa y el civilizado el que recibe. Selma es psicóloga, pedagoga, maestra. Sin palabras hace entender que los padres habían faltado a su papel. La palabra clave en las dos versiones es “amar”. “Su único mérito era que sabía amar”

(1894). “Yo se amar…” (1994).


Hay que saber amar. Es un arte. El niño estaba enfermo y el troll era feo y sin embargo se amaban, porque Selma quería que su amor fuera incondicional. Normalmente no amamos a los que no son como nosotros, a los que se distinguen en color, habla y costumbres. Por eso hay tantos complejos de inferioridad. Por eso hay tanto racismo y discriminación.


El niño hubiera podido pensar “!Que tipo más feo! ¿Qué quiero yo con él?” y el troll hubiera podido pensar:”!Qué niño más flojo! Éste no sirve para nada” pero no pensaron así. Al revés, se miraron con simpatía, sonriendo, y al poco tiempo estaban bailando y cantando. Sin saber, el troll daba su fuerza al niño y este daba su belleza humana al troll.


Es maravilloso pensar que “La Leyenda de los Milagros del Amor” ya está traducida a diez idiomas para que todos puedan tomarse las manos y bailar, niños de todos los colores, trolls en  diferentes estados de evolución, hadas y  elfos más o menos visibles, angelitos blancos y angelitos negros. ¿sabes que hay angelitos negros de verdad? ¿Has oído a Antonio Machín cantar de ellos?

Recomiendo leer “El libro de los Espíritus” preguntas 538-540, así como el libro de Divaldo Franco “Entrevistas & Liçoes”, preguntas 135-166.










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