LEYES DE VIBRACIÓN Y DE AFINIDAD
Como
todos sabemos, nuestra mente vibra continuamente por medio del
cerebro, produciendo ondas de energía psíquica que se propagan de modo
semejante a como lo hacen las ondas electromagnéticas. Según nuestro
estado anímico y emocional, lo hacen en diversas frecuencias, y siempre
van a sintonizar con las vibraciones semejantes de otras mentes que se
encuentran en ese mismo estado emocional.
Esta forma de actuación de la energía mental, está regida por unas leyes; vamos a conocer algo más sobre ellas.
¿Cómo actúan estas Leyes ?
La
energía, de la clase que sea, estática o dinámica, espiritual o física,
constituye una fuerza o vibración a nivel molecular, ya sea
acompañando a los cuerpos sólidos o en otro estado de condensación de
la materia que se puede llegar a sutilizar hasta el extremo de
presentarse como energía pura, pues todo en el universo es energía, y
por lo tanto desde los cuerpos sólidos hasta las energías mentales y
otras más sutiles, se encuentran en un estado de vibración continuos .
Como todo en la Naturaleza, este océano inmenso de energías, con sus
vibraciones, está regulado por una ley natural llamada Ley de Vibración.
Esta Ley rige la manifestación y el efecto de las energías irradiadas
por todo cuanto existe en el Universo.
Vemos
como toda la materia está constituida por átomos que a su vez
contienen partículas de energía que permanecen en un movimiento
giratorio constante, alrededor de un núcleo, a modo semejante a como
los planetas lo hacen también alrededor de los astros: estas partículas
de la energía que circunvalan a los átomos, son los protones,
electrones y neutrones. En su veloz movimiento vibratorio, dichas
partículas provocan una vibración constante, imperceptible para nuestros
sentidos, pero que parte desde lo más íntimo de la materia: esto
constituye todo un microcosmos atómico.
Por
esta ley cósmica, a modo semejante a como lo hacen las ondas
hertzianas, todo vibra en diversos grados o bandas de frecuencia, desde
la energía del átomo material hasta la energía psíquica de la mente.
La
vibración de ondas mentales se expanden buscando el objetivo al que
se dirigen o hacia el que son atraídas porque sintonizan por afinidad y
le afectan positiva o negativamente, regresando después al punto de
partida con sus mismos efectos de salida. El Espíritu humano vibra en la
persona y se manifiesta a través de su actividad cerebral- la mente
humana- y lo hace creando bandas de frecuencia diferentes entre sí en
amplitud y longitud de onda, según la clase de pensamientos y de
sentimientos que generan y transmiten.
Todo pensamiento y sentimiento vibra a través de todas las
células del organismo, a las que transmite la misma tónica vibratoria y
por eso les afecta para bien o para mal . Es por ello que esta clase
de vibración puede llegar a afectar también al propio cuerpo físico
tal y como se comprueba en el caso de las enfermedades psicosomáticas,
entre las que se cuentan muchas úlceras de estómago, mareos,
taquicardias, sudoraciones y hasta infartos de corazón a causa de
emociones fuertes.
Estas energías mentales también pueden actuar como una energía
psicocinética que afecta a otros elementos materiales sobre los que
actúan, llegando a ocasionar alteraciones físicas, o también sobre
otros seres a los que puede afectar en sentido positivo o negativo,
según que la energía generada y transmitida desde la mente sea
positiva o negativa , pero es de tener muy en cuenta que estas ondas
generadas por el pensamiento o por los sentimientos, como ya señalamos
antes, siempre regresan al punto de partida como un boomerang, después
de alcanzar su objetivo. Es por ello que siempre se recoge y viene a
nosotros, de aquello mismo que antes hemos sembrado.
Hablamos de energías positivas o negativas, ¿pero cual es la
diferencia que las convierte en un signo o en su contrario?. La gran
diferencia está en la clase de sentimientos: cuando son de Amor y de
buenos deseos e intenciones, son energías benéficas, pero cuando es el
rencor , el odio o la envidia las que las acompañan, entonces resultan
negativas por su carácter deletéreo, dañando antes o después al Ser que
las generó.
La Ley de Afinidad determina que una vibración psíquica del
carácter que sea, siempre atrae a otra u otras vibraciones semejantes o
afines con las que sintoniza ; por esa razón también se la conoce como
Ley de Sintonía.
( Recordemos al respecto, como funcionan las ondas Hertzianas o las electromagnéticas ).
( Recordemos al respecto, como funcionan las ondas Hertzianas o las electromagnéticas ).
Mediante estas dos leyes que regulan la atracción o el rechazo
por igualdad o diferencia de sintonía vibratoria, los humanos nos
atraemos y agrupamos en diversos niveles evolutivos que marcan la
sintonización y armonía dentro de los grupos, y así , la humanidad en
general, va avanzando a través de los tiempos, de grado en grado, mas o
menos lentamente, al tiempo que impiden el mecanismo de una involución
o de un estancamiento evolutivo indefinido..
Estas
dos leyes que conforman una realidad universal, vienen a ser algo así
como el engranaje que hace funcionar a todas las demás leyes
Universales.
- José Luis Martín-

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